Las posibilidades técnicas y comerciales que ofrece Internet permiten que las lonjas virtuales para la subasta de pescado sean una nuevo elemento de negocio que deberá de tenerse muy en cuenta a partir de ahora. Ya lo son en este momento, pero según vaticinan los expertos del sector, la verdadera explosión de este ubicuo canal de venta se producirá a partir del año 2006. Dos de estos portales especializados que disponen de servicio de subasta virtual tienen su sede operativa en Vigo y son líderes indiscutibles en España. Una visita hoy mismo a uno de ellos permite comprobar que existen más de 2.000 ofertas de compras y ventas de diferentes tipos de especies, en su mayoría calamar, merluza y túnidos procedentes de los caladeros de América del sur y de Nueva Zelanda. Las webs Pescastocks y WorldFishSite , integrada esta última en el grupo multinacional Fis, han logrado situar Vigo en un lugar privilegiado dentro de la inmensa Red. A las 470.000 toneladas de pescado congelado que arribaron a Vigo en el año 2002, según datos de la memoria de la Autoridad Portuaria, se suma otro 10% que procede del negocio de las lonjas virtuales. De modo que si Vigo es uno de los principales puertos pesqueros del mundo, también lo es en el mundo virtual. Con estas cifras, y las 82.000 toneladas de especies frescas comercializadas el año pasado, la ciudad mueve en total más de 607.000 toneladas de pescado al año (sin contar, por supuesto, las conservas fabricadas en las plantas de Vigo). Desde luego, en toda Europa no hay nada igual, ni por asomo. Además, la multiplicación exponencial de este negocio está todavía por ver en pocos años, cuyo valor es superior si se tiene en cuenta que, en términos generales siempre se tiende a presentar la pesca y toda su actividad como un negocio a la baja. Transacciones De acuerdo con los augurios de los expertos en márketing, la verdadera explosión de este canal de venta a escala planetaria se producirá a partir del año 2006. La culpa de este lento desarrollo ya no tiene tanto que ver con la legendaria desconfianza de los gallegos o las raíces de una cultura pesquera propia y singular, o de lo poco atractivo que supone hacer negocios sin estar presentes cliente y proveedor, sino que se basa en los problemas de garantías de las transacciones que se producen a miles de kilómetros, a gran velocidad y probablemente varias veces al día. Internet, de momento, no ha resuelto de manera satisfactoria la complejidad de las operaciones a la hora de certificar la calidad de lo que se compra y la entrega del dinero en reciprocidad. En cualquier caso, España, con Vigo a la cabeza, hablando naturalmente siempre en términos relativos, nada tiene que envidiar a Japón, EE. UU. o la asociación de países de la UE que han desarrollado una red de lonjas interconectadas con base en Bélgica, llamada Pefa.com . A pesar de haber arrancado tarde, Vigo está dando pasos agigantados para coliderar este mercado. Tampoco será de extrañar que el negocio pesquero actual, que se eleva por encima de los 132.000 millones de euros (unos 22 billones de pesetas) acabe atrapado prácticamente en la Red. Sólo hace cinco años en Vigo apenas se movían unas toneladas por la Red. De hecho, el día del estreno de WFS se movieron 20.000 kilos. Ahora esa cifra se ha disparado. En el año 1998 no había un sólo portal pesquero especializado en la ciudad, y ahora es la sede de, al menos, cuatro que permiten hacer negocios entre empresas, además de los institucionales, que dan paso a itinerarios que desembocan a su vez en los portales con capacidad de comerciar.