Cuatro futuros concejales por el PSOE, tres con experiencia previa en el cargo (Miguel Barros, negociador jefe, María Xosé Porteiro y Xulio Calviño) y María Luisa Graña, se encargarán de buscar vías de acuerdo con los tres mediadores del Bloque: dos ediles en ejercicio (Xabier Toba y Xoaquín de Acosta, aunque este último causará bajar el día 14) y la número dos que se convertirá en edil ese mismo día, Olaia Fernández Davila. Todos ellos saben que el pacto se va a alcanzar, pero con seguridad discrepan de su contenido y de la rapidez que conviene imprimir a las negociaciones. A continuación se relatan algunos puntos que fueron conflictivos en el verano de 1999, cuando Lois Castrillo gobernó en solitario al no poder llegar a un acuerdo con el PSOE de Carlos Príncipe. 1 Concejal de Urbanismo (planeamiento) y futuro de Xabier Rivas. Es sin duda el escollo principal. El PSOE quiere en el puesto a Mauricio Rivas, quien fue fichado por Ventura Pérez Mariño con esta finalidad, y el BNG mantener a Xabier Toba y a Rivas con el argumento de que la ciudad necesita que acaben el plan general cuanto antes. Salvo sorpresas se impone la particición del departamento y quizás la incorporación de un segundo gerente (socialista). En el mandato anterior la cohabitación de Toba y Dolores Villarino no funcionó y terminó con Toba de responsable único de urbanismo. Liberación de concejales y asesores de los grupos políticos. Ante la falta de mayoría, Príncipe y Corral pactaron un acuerdo generoso para ambos grupos (y también para el BNG) que aprobaron en pleno. Castrillo tuvo que adaptar el presupuesto y soportar un decisión que dejaba en evidencia su situación de minoría. En el PP niegan hasta ahora haber recibido una llamada del Bloque para una negociación similar. Funcionamiento y estatutos de la Gerencia de Urbanismo. También aquí Castrillo tuvo que aceptar hechos consumados. Príncipe y Corral negociaron cambios sustanciales en la Gerencia que todavía se mantienen. Incluyen la asistencia de la prensa a los consellos y el traslado a este órgano colectivo de competencias que la ley atribuye a los alcaldes; entre otras, la concesión de licencias. Oposición a un grupo propio para Progresistas Vigueses (Manuel Soto). Carlos Príncipe vetó la liberación para Manuel Soto y le obligó a irse al grupo mixto. Con los dos concejales que obtuvo el 25-M y ya sin Príncipe en la corporación municipal es probable que la situación cambie. Composición de las comisiones informativas y reparto de puestos. El 4 del PP, 3 del PSOE, 3 del BNG y 1 de Soto que funciona ahora es probable que se mantenga. Es muy proporcional y se aplica también la Gerencia.