Uno de las inauguraciones de los últimos días consistió en la colocación de la primera piedra de la urbanización Finca Solita, en Alcabre. Los responsables municipales destacaron allí la importancia de construir 140 viviendas en un entorno privilegiado como el interior de una parroquia encajada entre el populoso barrio de Coia y la playa de Samil. El proyecto contempla beneficios para la ciudad consistentes en la cesión de terrenos para crear nuevo viales (una grave carencia en esta zona) y también para destinarlos a zonas verdes, así como los restos de una antigua construcción que se convertirá en una dotación social para los vecinos. Es un caso de proyecto relevante en una de las parroquias más próximas al casco urbano donde, obviamente, la presión urbanizadora es mucho mayor que en otras situadas a mayor distancia. Plan Quirós Otra zona donde la urbanización ha crecido y seguirá creciendo en en la margen izquierda de la Gran Vía. En las próximidades de la avenida de Madrid se materializará en los próximos tiempos una urbanización que totalizará 360 viviendas. No será la única en esta parte de la ciudad, aunque en el caso de Finca do Conde la reciente anulación del plan parcial puede tener consecuencias negativas. De momento y pese a todo la licencia para construir dos torres con un total superior a las doscientas viviendas sigue en pie. Hasta que el Supremo decida si ratifica el fallo del Tribunal Superior de Galicia existe plazo para una solución de consenso en la ciudad en el marco del futuro plan de urbanismo. En los próximos años la zona crecerá mucho más cuando se consiga dar vía libre al PERI Mantelas, el mayor de la ciudad con más de 500.000 metros cuadrados. También están a la espera los de Tomás Alonso y Carballa, que sumán casi una extensión similar entre ambos y que en conjunto constituyen la verdadera reserva de suelo que existe en el casco urbano de la ciudad.