Castrillo aprovecha el tirón de su concejal mejor valorado, Santiago Domínguez, para promocionarse entre los jóvenes y comprometer su apoyo al deporte
22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Lois Castrillo repartío la penúltima jornada de campaña electoral entre los jóvenes y los clubes de deporte base de Vigo. Para la tarea, el candidato del BNG se llevó al número cinco de la lista, Santiago Domínguez Olveira, que además de ser el concejal más valorado del gobierno municipal, se ha ganado la fama de el rostro más amable y popular de la agrupación nacionalista. Castrillo mantuvo un encuentro con colectivos juveniles en la Casa da Xuventude y después se fue para el Concello para asistir a un pleno extraordinario organizado por alumnos de Secundaria de distintos institutos de Vigo con el objeto de debatir sobre el estado del idioma gallego en la ciudad. El regidor municipal llegó tarde a la cita. En mitad de la sesión, el candidato, en calidad de alcalde, tomó la palabra y, micrófono en mano, presumió de ser uno de los pocos políticos que hablan habitualmente en gallego y de preocuparse por transmitirlo a sus hijas: «aprendín a falar galego na escola e con meus pais. Agora falo coas miñas fillas en galego e pídovos que o fagades vos tamén para que a transmisión non se rompa». Sempre en galego El candidato felicitó a los estudiantes por la idea y por el éxito que estaban teniendo todas las mociones presentadas en apoyo de la lengua gallega. «Xa quixera eu ter maiorías coma estas», dijo Castrillo, dirigiéndose a la alumna que en esos momentos ejercía de alcaldesa . Aunque el pleno no formaba parte de los actos de campaña, Castrillo aprovechó la ocasión para enviar un recadito a sus rivales: «os representantes políticos son os que teñen que dar exemplo, porque non se trata de falar galego somentes nos actos oficiais», afirmó. Y dicho esto, el alcalde abandonó la sesión, que quedó a cargo de la concejala de normalización Lingüística, Carme Corbalán, y del jefe de protocolo del Concello, Avelino San Luis. El mundo del deporte tuvo su espacio en la agenda del candidato nacionalista, ya de tarde, en el hotel Coia. De nuevo, Castrillo se limitó a presentar el acto y a desaparecer alegando otros compromisos electorales. Espíritu deportivo Tampoco necesitó más tiempo. En los diez minutos escasos en que tomo la palabra, el candidato consiguió enlazar la actividad deportiva con la campaña electoral y «el Vigo del futuro que todos queremos» de tal manera que incluso él mismo se sorprendió de a dónde había ido a parar su disertación: «Sí amigos, a filosofía do deporte é a nosa filosofía, porque Vigo é unha cidade que ten espíritu competitivo e que se autosupera». Y todavía dijo más: «O deporte estimula os valores sociales a calidade de vida e Vigo ten que ser unha cidade saludabel», afirmó ante un auditorio integrado por entrenadores, directivos y mecenas del deporte base. A la breve y etérea intervención de Lois Castrillo siguió la del candidato Santiago Domínguez, mucho más asequible para el respetable. Al escucharle, el que más y el que menos se sintió bienvenido al mundo real. Castrillo presumió ante los estudiantes de secundaria de predicar con el ejemplo, al ser uno de los pocos políticos de Vigo que habla habitualmente en gallego «e non só nos actos oficiáis»