Castrillo practica el dos en uno

VIGO

CAPOTILLO

El alcalde utiliza la inauguración de un tramo de cien metros de calle peatonal para promocionarse como regidor municipal y al mismo tiempo como candidato

20 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Es un alcalde? ¿Es un candidato? ¡Es Lois Castrillo! El político dos en uno de las elecciones municipales de Vigo. El número uno de la lista a la alcaldía por el BNG volvió a pisar ayer el asfalto para inaugurar el tramo peatonal de la calle Progreso en calidad de regidor municipal. A estas alturas de la campaña, debe de ser normal que el subconsciente salga a la luz y se convierta en la parte más consciente de los políticos, porque el que hablaba ayer por boca del alcalde era, no cabe ninguna duda, el Lois Castrillo candidato. La puesta en escena también se podía interpretar en clave electoral. El protagonista llegó al mercado del Progreso caminando desde su despacho del Concello. Allí le esperaban la delegada provincial de la Consellería de Innovación, Carmen Bianchi, que participó en el acto para dar cuenta de la aportación económica de la Xunta a las obras de peatonalización; y los concejales Uxío González, Santiago Domínguez o Xaquín de Acosta. Mientras Castrillo desglosaba las bonanzas de su gestión en materia de peatonalizaciones, las amas de casa pasaban sus carritos de la compra entre la comitiva sin la más mínima curiosidad. El candidato-alcalde se felicitó por el «cambio que está a experimentar o núcleo central da cidade coas obras de humanización impulsadas polo goberno municipal». Y continuó: «O obxectivo de todos estes proxectos é aumentar os espacios peonais no centro da cidade para conseguir deste xeito potenciar as actividades comerciais e ofrecerlle aos vigueses máis lugares para o paseo e o lecer». Dicho esto, llegó la hora del paseillo por el tramo inaugurado (de menos de cien metros de longitud). Castrillo y Bianchi caminaron a paso lento, esquivando los coches que seguían circulando por el tramo ¿peatonal? A medio trayecto, una voz de hombre grito ¡guapo! al alcalde desde lo alto del edificio del mercado. El piropeador se dio a la fuga mientras alguien de la comitiva hacía una reflexión sobre el alarmante aumento de casos de miopía entre la población. En el corto paseo, Castrillo estrechó las manos que se le iban acercando: «Ánimo alcalde», «estamos contigo alcalde»... Una mujer que salía con sus bolsas de la plaza se detuvo ante la escena y casi se emociona: «si es que es muy buena persona, si señor... y sigue tan sencillo como siempre, ¡a ver que otro político de esos iba a venir hasta aquí a ver las obras!», le dijo al alcalde que, para entonces, ya tenía puesta la mejor de sus sonrisas de candidato. Salir a la calle tiene sus satisfacciones. Claro que si en lugar de un tramo peatonal, el escenario fuera el tramo perforado de Urzaiz con tráfico en hora punta, el paseillo del alcalde-candidato Castrillo podría haber acabado en carrerilla. Castrillo y Bianchi caminaron a paso lento por el trozo de calle peatonal de Progreso que acababan de inaugurar mientras esquivaban los coches que seguían pasando Una voz de hombre gritó ¡guapo! al alcalde. El piropeador se dio a la fuga. Entonces alguien de la comitiva hizo una reflexión sobre el grave problema de la miopía