Un auditorio que no llega

La Voz

VIGO

M. MORALEJO

Paradigma de las inversiones que Vigo precisa con urgencia, de las cuales se habla mucho y en este caso ya con proyecto. Sin embargo, el tiempo pasa y la vieja factoría de Casa Mar sigue tambaleándose mientras las obras del ansiado palacio de congresos nadie es capaz de vaticinar cuando pueden dar comienzo. El apoyo económico de la Xunta es en este caso absolutamente fundamental para su materialización.