Hay una carta para ti

VIGO

M. MORALEJO

Los candidatos se camuflan entre recibos de teléfono y facturas bancarias para llegar con su papeleta directamente al corazón de los votantes, al más puro estilo Gemio

17 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La campaña cuerpo a cuerpo de los candidatos pasa por introducirse directamente en los buzones y, tras una dura competencia con la publicidad de Alcampo, las ofertas de Telepizza y los recibos del banco, conseguir llegar a la retina y el corazón de los votantes con sentidos mensajes de amistad y estima. La batalla va por barrios o por distritos. En unas zonas el primero en llegar fue Manoel Soto, en otras Ventura Pérez Mariño. En la mayoría, los sobres electorales han llegado todos juntos, poniendo a prueba el estómago de unos engordados buzones a punto de reventar. Cada candidato tiene su particular estilo epistolar pero, en todos los textos remitidos, el contenido aparece envuelto y bien adornado con palabras amables, afectuosas y cercanas al ciudadano al que va dirigido (con nombre y apellidos), a pesar de que, en el 80% de los casos, el sufrido lector en su vida ha cruzado una palabra con el candidato que suscribe y de lo más que lo conoce es de ver su imagen en los medios de comunicación o en las vallas. El BNG ha optado en esta campaña por austero un modelo de carta-tríptico, que abre con una fotografía de su número uno, Lois Castrillo, e incluye una imagen de familia de toda la candidatura. Castrillo se dirige a los ciudadanos con el encabezamiento de «Estimado amigo / estimado conveciño» y solicita expresamente el apoyo de los ciudadanos «para construir o Vigo que todos e todas desexamos». El mailing del Partido Popular tiene la peculiaridad de que contiene en su interior dos cartas, una firmada por el presidente del Gobierno, José María Aznar, y otra por el presidente de la Xunta, Manuel Fraga. Se echa de menos una tercera suscrita por la candidata a la alcaldía, Corina Porro, cuyo nombre sólo aparece en la papeleta que se adjunta con su correspondiente sobre para introducir en la urna. Con esta estrategia electoral del PP, Corina Porro es la única candidata a la alcaldía que no se dirige personalmente por carta a los ciudadanos para pedir el voto. Tampoco lo hace la candidata de Converxencia por Vigo, Maite Fernández, pero en su caso es, según ella misma ha confirmado, por falta de presupuesto, motivo bien distinto. Ventura Pérez Mariño se muestra pudoroso al pedir el voto hasta por carta. De hecho, en los textos enviados a domicilio no lo hace. Comienza expresando su deseo de no acabar en el cubo de la basura y finaliza con una invitación: «Quisiera pedirle que lea las propuestas y que si llego a la alcaldía me las exija» dice. Por el otro lado del folio, avalan al candidato socialista las firmas del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; y del secretario general de los socialistas gallegos, Emilio Pérez Touriño. Manoel Soto es el único candidato que ha estampado su cara en la correspondencia y que adjunta, con la papeleta, una versión resumida de su programa. El número uno de PROVI confiesa en su escrito que todo lo que hace es por amor: «Por amor a Vigo retireime da política e por amor a Vigo volvín a ela», dice el ex alcalde