OPINIÓN | O |
15 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.TODO el mundo sabe que con la actual legislación de Haciendas Locales, los ayuntamientos -no sólo el de Nigrán- apenas disponen de recursos propios para abordar las obras que necesitan, teniendo que recurrir a otras instituciones (Xunta, Administración Central, etc.) para abordar estas inversiones. Hay que ser muy incauto para esperar que la Xunta, la Diputación o la Administración Central inviertan un solo euro en un ayuntamiento cuyo alcalde es un tránsfuga del PP, que además, como en el caso de Avelino o Villar, compite en estas elecciones, contra su candidato, Alfredo Rodríguez. Obviamente, la posición del Partido Socialista, después de las elecciones generales del próximo año, en las que puede gobernar España, iría en la misma línea. El ejemplo lo tenemos en BaIona o Ponteareas, donde las distintas administraciones no pusieron un solo euro, al tener un alcalde independiente. Avelino hace demagogia o trata de engañar a los ciudadanos de Nigrán cuando les habla del cambio que va a dar al urbanismo si resulta elegido alcalde. ¿Va a cambiar la Ley del Suelo en el parlamento Gallego? ¿Con qué diputados? Eso no resiste un debate serio. El problema es que el chollo de las normas urbanísticas que promovieron y que -además de llenar Nigrán de galpones (eso sí, con buhardilla)- obligaban a los promotores a pasar por el aro (y cada uno que entienda lo del aro como le parezca) se acabarán con un Plan General. De las candidaturas independientes conviene conocer qué objetivos pretenden, de que instrumentos disponen y quienes las encabezan. Instrumentos, ninguno. Los objetivos que persiguen, salvo los personales, que son muy evidentes, no están a su alcance por lo que acabamos de decir. No se puede cambiar un municipio solo con ideas -que no es el caso- si se carece de ayudas de otras administraciones netamente inversoras. En cuanto a lo de quienes las encabezan, lo primero que habría que preguntar es cuáles son sus medios de vida, dónde residen habitualmente, donde invierten en su caso, cuáles son sus actuales actividades como promotores (sic), cuál es y de dónde procede su patrimonio, etc. En la respuesta a todo esto, se encuentra la explicación de su lema electoral. Tratar de engañar con vaciedades a los vecinos es insultar su inteligencia. Las candidaturas independientes no son nada, salvo para los intereses personales de quienes las encabezan. Los políticos tienen que tener los bolsillos de cristal y «sal en sus molleras» que diría Sancho.