Cientos de personas aprovecharon la jornada de puertas abiertas para curiosear en los doce edificios de la isla, que espera la escultura del capitán Nemo
10 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.San Simón es el sueño del redondelano o de cualquier automovilista que circula por la A-9. Y un día de mayo, con sol, que dan la oportunidad de visitarla, con pasaje gratis y pulpo a precios populares, vecinos y foráneos no se la perdieron. El catamarán Illa de Ons no daba abasto con sus 150 plazas y algún colado más. Al cabo, unas dos mil quinientas almas pusieron pie en la isla del capitán Nemo y, por tanto, de Julio Verne, al que preparan una escultura para poner en la playa. La cara que pondrá Mocho Lastra, es un guiño de complicidad, la del genial escritor. Ayer el arquitecto César Portela, padre del proyecto, no faltó a la cita. Para él, San Simón tras la rehabilitación se podría decir que es trasladable al Caribe. Y, a juzgar por el color de las fachadas y la luz, hay que darle la razón. Mientras tanto, los ciudadanos recorrían los doce edificios abiertos de par en par. Sus fábricas de piedra, la incorporación del cristal y la alegre pintura en exteriores e interiores, entusiasmaron a los visitantes. Música y pulpo La música la puso una charanga y más tarde un grupo folclórico. Aquí y allá, los visitantes hacían un parón para tomar el pulpo. Llegó a media mañana, el conselleiro de Cultura, el redondelano Jesús Pérez Varela y no cesó en saludar a sus paisanos. También estaba la candidata popular, Paqui Canal. El singular paseo de bojs traía a la cabeza de algunos redondelanos sus juegos en la isla hace más de treinta años. Allí, con el mirador al fondo, el que más y el que menos tiraba de cámara para hacerse la foto. De San Simón sorprenden los variados usos que se podrán dar a este parque natural en medio de la ría. Desde lugar de descanso y estudio hasta ceremonias en su capilla u otros usos lúdicos y deportivos. Podría estar con todas sus instalaciones a pleno rendimiento el próximo verano. A partir de ahora el trabajo se centrará en ajardinamiento y urbanización exterior. Así la isla y su complejo lucirá mucho más si cabe. Y es que, por fin, Julio Verne la va a habitar.