ENTRETELAS | O |
10 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hoy pudo llegar a ser un gran día. El gran día de Saians, más concretamente. Cuando el reloj marcase la una, dos culturas, dos maneras de ver la vida y el mundo se encontrarían cara a cara, face to face. El número tres del Bloque, Xavier Toba, comenzaría a pronunciar las primeras frases de su mitin en la asociación de vecinos de Saians justo en el momento en el que la candidata a la alcaldía del PP, Corina Porro, haría acto de presencia en el mismo local. Advertida la maquinaria popular por algún pajarraco de la fatídica casualidad, cuando el resto de la profesión periodística ya se frotaba las manos, todo se vino abajo. El PP cambió de lugar, aunque no de parroquia y el gran pacto, la unión de esfuerzos en beneficio de Saians no se podrá llevar a cabo. El que fuera líder de los socialistas vigueses, Carlos Príncipe, todavía no ha mojado en esta campaña. No pudo estar en la cena que la militancia ofreció a Ventura Pérez Mariño y a José Blanco en Samil el viernes. Las obligaciones del cargo le llevaron hasta Portugal. Pero quizás más llamativa fue su ausencia en el acto de pegada de carteles al romper la madrugada de la primera jornada de la campaña electoral. En la Gran Vía se dieron cita todos los concejales de su grupo, incluidas las ediles enfadadas, que cada vez menos, por cierto. Nadie lo nombró, es cierto, pero pasadas las horas y hecho el recuento alguno de los presentes pasó lista y se dió cuenta. Carlos no estaba.