El túnel de las disculpas

La Voz M.Á.R. | VIGO

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El Gobierno niega que haya fallos en el interior del vial y la oposición exige arreglos urgentes

06 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los teléfonos SOS no funcionan en el interior del túnel de Beiramar; las mangueras antiincendios son demasiado cortas y están agrietadas por haber sido utilizadas para baldear la calle, el sistema de detección de incendios estuvo estropeado hasta el año pasado, pero el Ayuntamiento sigue empeñado en asegurar que el sistema de emergencia del paso subterráneo, por donde circulan a diario 30.000 vehículos, opera en condiciones óptimas. En el Concello, en cambio, hay informes precisos sobre éstos y otros fallos. Por ejemplo, el del sistema de ventilación, que subsiste con uno de los motores y a la espera de que el otro sea reparado. O la reposición del firme, deteriorado en algunos puntos hasta el extremo de que la policía local se vio obligada a colocar conos de advertencia en un carril, aunque posteriormente fueron retirados para evitar accidentes en el estrechamiento de la calzada. De acuedo con la información oficial, los teléfonos SOS no están operativos por que la unidad fue desmontada para incorporar el sistema a la red del primer cinturón de circunvalación. La realidad es que hace ya dos años que el mecanismo no funciona, pese a las advertencias de los técnicos. Ayer mismo, los grupos de la oposición instaron al Concello a «garantizar» la seguridad de la circulación rodada. Riesgo evidente El portavoz del PP, José Manuel Figueroa, aseguró que el túnel «es un riesgo para todos» y criticó la pasividad municipal para su mantenimiento por tratarse de «una muestra de la falta de previsión y gestión» del gobierno. En opinión del Partido Popular, la misma «dejadez» del equipo gestor se percibe en el mantenimiento de áreas públicas como O Berbés, Coia o la zona de Montero Ríos. No obstante, el caso del túnel ofrece un factor de riesgo que «debería preocupar más a quienes dirigen los departamentos municipales». En parecidos términos se expresó el concejal Manoel Soto, que criticó en reiteradas ocasiones la falta de previsión del Ayuntamiento para este tipo de mantenimiento de las obras públicas, así como la «torpe» ejecución del proyecto Abrir Vigo al mar.