Cajas de ahorro

JOSÉ MANUEL VEIGA

VIGO

RAPACES | O |

05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ESCASOS ESTUDIOS estudios, pronta incorporación al trabajo, bajo nivel de renta y elevada siniestralidad, son causas y efectos que sustentan y realimentan el bloqueo que impone la pobreza. Ese es el presente continuo, la maldita normalidad, de muchos que viven del aprovechamiento de recursos naturales en la Costa da Morte. Ahora, el desastre multidimensional con origen en el petrolero Prestige desequilibró para siempre el frágil equilibrio de parte de esa sociedad. De esa gente nuestra que habita riberas gallegas con una densidad de población que duplica la del resto de la costa española, que triplica la de la europea; que consiguió una capacidad de pesca igual a la suma de la de Inglaterra y Francia. Esa que no va ser contemplada en ningún Plan público o privado. «Unos pocos miles de afectados», diría un economista; sólo eso. Si no las ayudamos a recuperarse tras bombardear con desidia, fuel y olvido, tan hermoso mundo, muchas de esas personas serán expulsadas del Sistema. Si no hacemos algo serio y duradero las salidas previsibles serán: emigración y miseria; depresión, conductas violentas, autolesiones o suicidios; delitos contra la propiedad y las personas; anexión a bandas armadas o terroristas. Si no ayudamos a esa gente nuestra que vivía de su trabajo lo lamentaremos en carne propia. ¿Quién puede asumir un reto así, desencadenar espíritu solidario? Dos grandes cajas de ahorro hay en Galicia; ambas tienen fines sociales y expertos capaces de elaborar un plan socioeconómico eficaz, fondos suficientes para acometerlo. No hablo de caridad, sino de reintegración social de esa gente nuestra en los circuitos económicos. Una perla de gestión. josemveiga@terra.es