ESTACHA G. RANDE | O |
03 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL proyecto del AVE es simple. Requiere poca palabrería, más estudios técnicos y, sobre todo, presupuesto. El diálogo institucional no puede convertirse en un enfrentamiento permanente. Al menos no en un equipamiento tan clave como el ferroviario, que determinará el futuro de la comunidad gallega para los próximos cincuenta años. Una mala solución para el tren rápido de Vigo podría herir a esta ciudad para demasiado tiempo. Un lujo que no podemos consentir.