La ruta de senderismo del río Eifonso ofrece la posibilidad de moler grano
02 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a ruta de senderismo del río Eifonso, en Bembrive, cuenta desde ayer con un nuevo atractivo. Se trata de la recuperación del molino Pedrosa, de 23 metros cuadrados, para cuya obra fue necesario poner de acuerdo a 26 herederos, una labor harto complicada de la concejalía de Patrimonio Histórico que fue posible gracias a la colaboración de la entidad menor de Bembrive. A partir de ahora cualquier ciudadano podrá llevar el grano a moler. Para ello sólo será necesario avisar con antelación en el teléfomo 986 42 31 48, correspondiente a la sede de la entidad menor. En ésta les informarán sobre el lugar en el que se podrán recoger las llaves. La intención es depositarlas en la misma vivienda en la que se mantuvieron tradicionalmente. Acceso El acceso parte de la carretera Bembrive-Beade hasta llegar al punto conocido como La Cruz. A partir de ahí, los oriundos recomiendan preguntar. También se puede llegar en el Circular 6 del transporte público. No obstante, en los próximos días está previsto colocar la señalización. El Pedrosa es uno de los 37 molinos que salpican el río Eifonso. Los vecinos calculan que son media docena los que en la actualidad funcionan, mientras que otros doce se encuentran en pésimo estado. Entre los que se han recuperado figura también el molino do Buraco, de veinte metros cuadrados. En este caso, teniendo en cuenta su mejor estado, la restauración se centró en la construcción de una nueva cubierta. El presupuesto destinado a las obras fue de 25.686 euros. ?on la restauración de los molinos del Eifonso se intenta recuperar la tradición histórica y su función social. La intención es ofrecer una zona de ocio con la colocación de un área de esparcimiento a pocos metros del río. La ruta del Eifonso, de unos cinco kilómetros, está considerada como la más rica en este tipo de construcciones. Cuenta con varias cascadas y gran riqueza paisajística. La ventaja con relación a la del Lagares es que apenas se percibe la influencia negativa de la mano del hombre.