Tinieblas

CRISTINA LOSADA

VIGO

ANTÍPODAS | O |

12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA DE la tarde, plaza del Rey. Cientos de chavales gritan «hijos de p...», refiriéndose a los americanos, al PP o a los dos. Estas son las consignas políticas del momento para la rapazada. Los talluditos tienen otras menos sofisticadas, pero más rancias. La que escribe es de la generación que con la primera nicotina inhaló la propaganda sobre la guerra del Vietnam, magníficamente fabricada por los soviéticos con emblemas de paz mientras ellos sembraban la guerra allí y en otras partes. Así que lo de la «guerra imperialista» lo tiene más visto que el tebeo y le da pena que el análisis y la imaginación de esta izquierda no den para más. Quizá sea la precariedad argumental lo que conduce al insulto. Mientras, adolescentes iraquíes celebraban la caída del régimen de Sadam. Ni un atisbo de que esa alegría por el fin de una larga dictadura que causó un millón de muertos la compartieran nuestros manifestantes. La fanatización de la política, el oportunismo feroz, llevan a la doblez moral. Días atrás en el Congo, casi mil personas eran asesinadas en tres horas. Esa guerra lleva dos millones de muertos. Pero no les incumben a nuestros amigos de la paz. No están los yanquis ni las televisiones, ergo no hay cola para ir allí de escudos humanos. Ni votos que rascar oponiéndose a esa guerra de segunda.A más de uno le habrá fastidiado que la tiranía iraquí cayera tan pronto y que esa guerra sea, comparándola con las otras treinta que se libran en el globo, menos sangrienta. Más de dos habrán contado con que llegara hasta mayo, pues miren que facilita la campaña electoral tener un motivo de agit-prop tan claro que permite desplazar el foco de las tinieblas que envuelven el presente y el futuro de la ciudad.