Una copa tras la raia

Alberto Magro CORRESPONSAL | OPORTO

VIGO

La noche lusa comienza a hacerse notar en Galicia, mientras cientos de portugueses se acercan a las Rías Baixas cada fin de semana

03 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Cosas de la raia. Como está más cerca Braga que A Coruña (y el peaje es más barato), cada vez son más los vigueses que cruzan el Miño para apuntarse a las fiestas nocturnas lusas. Ciudades como Oporto, Viana do Castelo, la universitaria Braga o la moderna Póvoa han empezado a notar la afluencia de gallegos durante los fines de semana. El líder del ocio transfronterizo es, sin duda, Oporto: la fama de la ribeira y sus terrazas, unida a la oferta cultural (teatro, ópera, conciertos) y a la emergente fiesta discotequera en el extrarradio convierte a la urbe en un destino habitual para los gallegos. Así lo explica el camarero del Ribeirinha, un pub de la ribeira en el que triunfan las avemarías de Bisbal y los agotadores meneos de Ricky Martín y Shakira: «Por aquí pasan decenas de gallegos cada fin de semana. Vienen por cambiar de aire, supongo. Algunos están de visita a algún amigo que trabaja aquí. Otros cogen el coche con los amigos y se plantan aquí. Y cuando llega el verano, más aún».¿Y que buscan los gallegos que bajan de fiesta al norte luso? «Algo un poco distinto: se puede ir al cine a ver una película en versión original, después ir a cenar a algún sitio en Matosinhos y más tarde tomar unas copas en la zona de la ribeira o en las discotecas de Matosinhos», cuenta Mario Oubiña, un joven empresario de Pontevedra que dice viajar con asiduidad al norte luso.La ruta de la diversión es de ida y vuelta. La noche de Vigo habla también con acento portugués.