«Esta ciudad necesita una campaña de autoestima»

La Voz

VIGO

02 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Cuál es la imagen de Vigo? ¿Cómo se ven a sí mismos los vigueses? ¿Cuál debe ser la marca de Vigo para atraer empresas y turistas? Romeo Cotorruelo, especialista en márketing y uno de los coordinadores del Plan Estratégico de Vigo respondió ayer a estas preguntas bajo una propuesta final: «La idea general que debe prevalecer para vender Vigo es la de metrópoli atlántica». El analista lanzó su primera mirada al ombligo de los vigueses. «Hemos detectado un bajo nivel de autoestima y escasos símbolos e iconos de la ciudad, las Cíes, la Ría, el Celta y poco más», expuso Cotorruelo. «Los vigueses -reveló- tienen la percepción de que aquí se vive peor que en A Coruña o en Santiago y yo no creo que eso sea cierto, porque hemos estudiado los indicadores de bienestar, riqueza, etc. Es evidente que habría que hacer una campaña interna de imagen previa, para luego poder vender la ciudad fuera».«Es necesario, y así lo propone el Plan Estratégico hacer márketing territorial: primero, enseñar Vigo a los vigueses; segundo, mostrar Vigo al mundo».El director general de Ipmark y uno de los mejores especialistas españoles en márketing de ciudades, apuntó una segunda clave: la internacionalización. Cotorruelo expuso que, para hacer marca de ciudad, «es necesario internacionalizar los eventos, los congresos, las exposiciones,... hay que meter al Celta en la Uefa, como poco». En su opinión, la imagen del Vigo del 2010 (año objetivo del Plan Estratégico) ha de modificar la personalidad urbana por la metropolitana y generar un mayor número de dirigentes vigueses.«La alta dirección de la ciudad», como Cotorruelo califica a los dirigentes políticos, empresariales, culturales o deportivos, debe tener, a su juicio, cada vez mayor nivel, «porque de su gestión dependerá el que la ciudad sea más atractiva que otras ciudades para atraer empresas, para atraer residentes cualificados y para atraer turistas». La marca Vigo El estratega recalcó la idea de la marca de Vigo, de manera que pueda distinguirse entre el «ruido de marcas del resto de las ciudades competidoras». «¿Tienen marca los productos por ser de Vigo? Esa es la pregunta clave a plantear. Vigo tiene que competir, y hacerlo mejor que ellas, con las ciudades internacionales que hacen coches, que producen pescado, que venden granito,...con los que hacen los mismos productos. No debe perderse en competir con sus vecinos».