«Nadie reconoció nuestra lucha contra el chapapote»

E. V. Pita VIGO

VIGO

CAPOTILLO

Las películas de acción o catástrofes siempre terminan cuando el presidente o la princesa condecora al héroe, ya sea bombero o piloto espacial. El Concello de Vigo premiará como Vigués Distinguido a las cofradías de pescadores de la ría. Su portavoz, José Antonio Tizón, agradece el gesto. Los pescadores llegaron a inventar un aparato de recogida de fuel en los días para evitar su entrada en la ría. -Por fin, alguien reconoce su labor en la crisis.-Es un premio a varias cofradías: Cangas, Moaña, Redondela y Vigo. Nos parece justo que una institución valore la labor de todos los marineros de las Rías Baixas. Por eso, creemos que este galardón va dirigido a todos los marinos y voluntarios. Hasta ahora todo el mundo nos había felicitado pero jamás tuvimos un reconocimiento oficial por una institución.-¿Estuvieron solos? -Debo admitir que las autoridades locales y portuarias nos apoyaron desde el primer momento. Por eso, me siento orgulloso de ser vigués.-¿Qué le impactó de la lucha contra el chapapote?-Pensábamos que la ría iba a ser otra Costa da Morte pero tuvimos suerte de que hubiese días de calma. Localizamos las manchas y me emocionó que ya a las siete de la mañana todos los marinos salieran a la mar arriesgando sus barcos y con simples capazos. Fue un ejemplo y, por eso, salimos en las portadas de los informativos de Estados Unidos. Fue increíble.-No es la ceremonia de los Óscar, pero ¿qué mensaje transmitirá en la entrega del galardón?-Ni siquiera sabemos quién irá a recoger el premio. Puede que elijamos a un marinero al azar o a algún miembro de las cofradías. Debo decir que los protagonistas serán todos los marineros.-¿Ha cambiado algo desde el 13 de noviembre?-Nadie lo sabe. Todos quisieran que volviesemos a la normalidad pero, por desgracia, vamos a seguir pagando las consecuencias durante mucho tiempo. Ignoramos los efectos del chapapote en los fondos, en los alevines o si la pesca será igual a partir de ahora. Tendremos que esperar dos años para valorar los efectos negativos de la marea negra en las costas gallegas.