Más de seiscientas embarcaciones se reunieron ayer, en la ensenada de San Simón, para participar en la mayor parada náutica de España
08 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Sol caliente, mar azul y más de 600 barcos navengando en las calmadas aguas de Rande. La estampa, visible desde numerosos puntos de la costa, se repite por tercer año consecutivo, como antesala de la celebración del Salón Náutico de Vigo. A media tarde, embarcaciones de todos los tamaños y modelos desfilaron bajo el puente al compás de un ensordecedor concierto de bocinas. Los chorros a presión del remolcador Pau da luz abrieron paso a la gala en el mar, en la que participaron emblemáticos navíos de vela de la Armada, como el Arosa y el Giralda, que en su día perteneció al padre del Rey Juan Carlos. El ex comandante de marina de Vigo y cofundador de la regata Vírgen de La Guía, Carlos Sande, pregonó a los cuatro vientos el espíritu marinero de la ciudad y animó a toda la flota a participar. Otro de los protagonistas de la cita de Rande fue el Nauja, una goleta nórdica de 24 metros de eslora llegada desde O Grove, y perteneciente a la empresa Aquavisión. Al Nauja y al resto de los participantes se sumaron los cruceros de la primera jornada de la décimo primera edición de la regata Vírgen de la Guía, organizada conjuntamente por el Real Club Náutico, que desplazó a la ensenada de san Simón toda su flota de vela ligera; y el salón Náutico de Vigo.