Los agresivos ajustes de plantilla han convertido a los veteranos en una especie a extinguir en las empresas Sólo doce de cada cien trabajadores de Vigo tienen más de 55 años
22 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Calidad de vida, cien por cien de la pensión, tiempo libre para viajar y disfrutar de la familia. Argumentos no faltan para convecer a un trabajador de que cuelgue las botas antes incluso de cumplir los 60. Muchos encajan bien el golpe, a pesar de saber que su puesto va ser cubierto por un joven inexperto, que trabajará por un salario tres veces más bajo que el suyo. Pero hay una minoría que se resiste y hacen suya aquella frase de Paco Martínez Soria cuando al cumplir los 65 le dan pasaporte y cubren su plaza de contable por una computadora. «¿Jubilarme? ¡Pero si estoy hecho un chaval!» decía el hombre. El modelo actual de reducción de plantillas basado en prejubilaciones (entre los 50 y los 61 años); jubilaciones anticipadas (entre 61 y 64 años) y los despidos con bajas incentivadas han reducido la población trabajadora del Área Metropolitana mayor de 55 años a tan sólo un 12%, según una encuesta de población activa incluida en el Plan Estratégico de Vigo. Destaca el estudio que la tendencia a una mayor profesionalización de las empresas indica que en los próximos años los ajustes de plantilla serán todavía más agresivos, lo que acabará conformando una estructura de empleo concentrado en los tramos de edad entre 25 y 44 años, con lo que los veteranos se convertirán, lo son ya, una especie a extinguir en las empresas. Pero todavía quedan supervivientes. Juan Manuel, que lleva 36 años trabajando en un astillero vigués, cumplirá 64 años dentro de siete meses. Le han tentado con la prejubilación varias veces y no está seguro de que pueda mantenerse en sus trece hasta los 65. «Las cosas se están poniendo difíciles en el naval y un trabajador como yo les sale caro», dice. Cuenta que no está preparado para asumirlo. «La verdad es que llevo bastante tiempo mentalizándome, aunque me cuesta hacerme a la idea de qué es lo que voy a hacer. Me encuentro estupendamente de salud y no me veo todo el día metido en casa. Mis hijos quieren que monte un taller de bricolaje en la casa para entretenerme los ratos libres». «Te invitan a irte» A sus 60 años, Antonio se toma con bastante buen humor su situación. «Dicen que estoy a punto de ser un trabajador pasivo, o sea, un prejubilado». En diciembre de este año se acogerá a un plan especial elaborado por su empresa de automoción para retirar de la circulación a sus trabajadores más veteranos, después de 37 años cotizando a la Seguridad Social. «Aunque lo veía venir, cuando llega no te lo esperas. Sí, me dicen que ha sido voluntario, que podría haber seguido y todo eso. Pero lo cierto es que te empujan con un incentivo económico que es muy difícil de rechazar. Lo acepté, pero tengo que gastar con cuidado para aguantar hasta que comience a cobrar la pensión los 65 años», afirma.?