El azote de los hosteleros

Marco Groba VIGO

VIGO

Detenido por segunda vez en cuatro días, tras agredir y lesionar a un policía, por amenazar de muerte con una botella rota a los dueños y clientes de dos cafeterías

19 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El típico borracho y/o perturbado molesto e impertinente es un personaje con el que están acostumbrados a lidiar camareros y propietarios de bares, restaurantes, pubs y cafeterías. Algunos de estos indeseables clientes resultan especialmente peligrosos cuando, además de maleducados y molestos, son violentos. Este parece ser el caso de A.A.R., un vigués de 32 años aficionado a montarla en bares. El pasado fin de semana fue detenido por la policía local, a requerimiento del propietario de la cafetería La Esquina de la Avenida de Castrelos. El hostelero estaba harto de aguantar sus impertinencias y amenazas de muerte (no era la primera vez que el acusado armaba un escándalo en este establecimiento) y decidió zanjar el asunto llamando al 092. Tras vencer cierta resistencia del sujeto, los agentes lo detuvieron y lo enviaron a comisaría.El fugaz paso por los calabozos no llevó a este vigués a reflexionar ni a cambiar sus fea costumbre. Más bien al contrario. Ayer protagonizó una nueva actuación similar, pero esta vez aderezó los gritos e insultos con una buena dosis de violencia física. Según informó ayer la policía local, el dueño de la cafetería Nadal, sita en la calle Zaragoza, llamó desesperado al 092 a las siete y diez de la mañana. Denunció que un desequilibrado había roto una botella contra el mostrador y la estaba utilizando como arma, amenazando con degollar a empleados y clientes. Cuando llegaron los policías A.A.R. estaba en el baño, lavándose un corte que se había producido en la mano al romper el envase. Esperaron a que saliera. Cuando vio a los agentes decidió que esta vez iba a vender cara su detención. Además de amenazar de muerte a los dos policías agredió a uno de ellos y le produjo lesiones de carácter leve. Otra vez fue reducido, esposado y enviado a comisaría.Probablemente pasará hoy a disposición judicial y posteriormente volverá a la calle dispuesto a cebarse con otro establecimiento público. Quizás su problema se podría solucionar con apoyo psiquiátrico, un tratamiento de desintoxicación y/o una adecuada asistencia social... Sorprendido «in fraganti» Por otra parte, la policía local también sorprendió ayer a un conocido delincuente de 29 años que salía a las 2.30 de la madrugada de un almacén de pinturas de la Carretera Provincial. J.M.S.S. llevaba 340 euros y un teléfono móvil que supuestamente acababa de robar en el interior, tras romper la verja de una ventana y entrar por el cuarto de baño. El interior de la empresa Galpi Galicia estaba totalmente revuelto, así como un todo terreno que guardaban en la nave.Además, la policía busca a un conductor que huyó tras provocar un accidente en la calle Cruz Blanca.