Una nueva vida para Óscar

Monica Torres
Mónica Torres PONTEAREAS

VIGO

?oda la parroquia de Guillade conoce a Óscar López, su joven vecino que padece una parálisis cerebral y con el que todo el pueblo se volcó para que pudiera viajar a Rusia y someterse a un tratamiento que podría mejorar su calidad de vida. La asociación de vecinos de esta parroquia ponteareana coordinó a finales del año pasado una campaña de solidaridad que posibilitó recaudar los 18.000 euros necesarios para que la intervención pudiera realizarse. Óscar acaba de regresar a su casa tras someterse en el Instituto de Rehabilitación Clínica de Tula (a 200 kilómetros de Moscú) a la primera de las operaciones programadas. «Todo salió según lo previsto», afirma la madre del pequeño, Generosa Iglesias. Partieron el día 20 de enero de Vigo y, después de 24 horas de viaje, llegaron a Moscú. Dos días después, Óscar fue operado. La intervención duró solamente veinte minutos y, poco tiempo después recibió el alta médica. Aún es pronto para evaluar los resultados ya que, según explicó el médico que practicó la intervención, la mejoría es progresiva por lo que, si todo sale bien, el pequeño iría adquiriendo paulatinamente las destrezas motrices que su enfermedad degenerativa le había hecho olvidar. De hecho, el doctor Ulzibat, conocido como «Doctor Milagro», confía en que Óscar vuelva a andar. Para quien mejor conoce al pequeño, su familia, sí es ya evidente la mejoría porque, tal y como explicó su madre, ahora puede tragar mejor el agua, abre la boca para comer con más facilidad y tiene mayor control sobre las manos. Estos logros son sin duda mucho más significativos cuando se habla de un paciente con leucodistrofia y con un grado de invalidez del 93 por ciento condenado hasta ahora a desistir de cualquier posibilidad de recuperación. Esta mejoría física ha repercutido ya en el estado anímico de Óscar. «Cada vez está más contento», explicó Generosa Iglesias. Un milagro Realmente parece un «milagro» ya que resulta casi increíble que con esta técnica, tan simple en principio, se puedan conseguir estos resultados. Se llama Fibrotomía y consiste en que, con un afilado bisturí de acero, concebido por el propio Doctor Ulzibat, se detectan y seccionan las rígidas contracturas locales que traban los músculos de los niños, fibras muertas, asegura, que cicatrizan en la primera fase del embarazo. Él mantiene que «el problema está en el músculo, no en el cerebro». Mientras, entre los médicos españoles se mantiene el escepticismo y muchos alegan que «sólo siguen terapias sobre las que haya trabajos publicados». Sin embargo, aunque no es una cura y sólo es aplicable a algunos casos, Ulzibat opera a cerca de 4.000 pacientes al año con esta técnica. Otro niño de O Porriño también ha recibido este tratamiento.