El amigo del profesor Bacterio

VIGO

06 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

No lo han llamado de la TIA, sino de la Xunta. Pedro Merino Gómez es amigo de muchos profesores Bacterio, de sufridos científicos que disfrutan del placer de investigar con pocos medios. Para la ciencia hace falta dinero y planificación y ahí es donde Merino va a jugar un papel fundamental como nuevo director de I+D de la Xunta. El rector de la Universidadde Vigo, Domingo Diocampo, lo había nombrado, tras las últimas elecciones, vicerrector de Relaciones Institucionales. Parecía un puesto pensado para él. Sonriente y afable, Merino ha sido el embajador de la Universidad en todas partes: congresos, charlas, conferencias, convenios...Nacido el 8 de octubre de 1943 en Ourense, tenía una clara vocación por la ciencia. Estudio Ingenieria Industrial y luego realizó el doctorado. Su trayectoria docente data del comienzo de la Universidad de Vigo. Cuando la institución comenzó a andar fue nombrado director de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales y Minas, cargo que desempeñó desde 1989 a 1994.En el año 90 ya fue llamado por la Xunta para formar parte de la comisión de política científica del gobierno gallego.Ha sido miembro de la junta de gobierno de la Unviersidad desde 1989 al 94. Tras un paréntesis de cuatro años volvió al gobierno de la institución de la mano de Domingo Docampo.Del asunto del Prestige puede opinar mucho y bien porque es un experto en corrosión y ha dirigido seis tesis doctorales sobre la materia, además de publicar 32 artículos científicos sobre los fallos de los materiales. Pero aunque conoce mejor el óxido que una capa de minio también se ha preocupado y mucho, de la calidad.Pedro Merino pertenece a infinidad de organizaciones científicas. Es miembro de las asociaciones americanas de materiales y corrosión, de la Academia de Ciencias de Nueva York; de la Asociación Americana para Avance del Conocimiento... y muchas otras más.Merino lleva mucho tiempo trabajando en Investigación y Desarrollo y desde 1998 asesora a la Xunta en esta materia. También forma parte del equipo evaluador del Plan Nacional de I+D+I. Ahora le esperan nuevos retos para el avance científico del país. De sus manos dependerá, en buena parte, que Galicia siga el modelo irlandés.