?l nuevo fichaje de Progresistas Vigueses se empezó a fraguar en el verano del 2001. Julio Alonso comenzó a denunciar a los cuatro vientos la rotura del emisario submarino de Samil, de colectores y aliviaderos que convertían en una cloaca esa parte de la ría. Puso a pan pedir a algunos concejales del gobierno municipal y alabó a Manuel Soto, del que dijo que era el único político que se había preocupado por la situación. Luego llegó el Prestige y el salto a la fama fue mayúsculo. Los mismo se llevaba a periodistas en su pequeña embarcación para enseñarles el chapapote que paseaba a la cantante Ana Belén por las Cíes. El sprint final llegó con las críticas a Nunca Máis y la aparición en todos los telediarios por un viaje a Francia para enseñarle a los colegas galos cómo se recoge el fuel en el mar. El Concello le convirtió en uno de los Reyes Magos de la cabalgata.Julio Alonso tiene 45 años y lleva desde los catorce en la mar, siempre en la ría. En su juventud participó en el rescate de la tripulación del Marbel (por lo que recibió la uve de oro de Vigo). Tiene tres hijos (uno de ellos, Borja, ya le sigue los pasos) y se ha granjeado fama de hombre polémico, tanto en el sector como ahora entre una parte de la opinión pública.Por lo pronto, Soto vuelve a dar un golpe de efecto para continuar en el Concello.