El futbolista céltico Gustavo López encendió ayer el alumbrado festivo de la fachada de El Corte Inglés, que se compone de 15.000 puntos de luz
23 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cuando El Corte Inglés lo dice... Es que ya no hay escapatoria. Al igual que no hay primavera hasta que los grandes almacenes lo deciden, la Navidad no se siente de forma oficial hasta que no se encienda el lucerío del edificio de la Gran Vía. «Ocho días de oro» La semana pasada desapareció el cartel de los 8 días de oro (¿álguien nos podría explicar por qué a El Corte Inglés le duran 8 días de promoción dos semanas, mientras al resto de los mortales nos duran exactamente 8 días? Ojalá lo averiguemos (pero sólo para aplicar el truco en vacaciones). Bueno, pues el cartel se desmontó para empezar con el gran montaje navideño, una tradición que cada año se renueva. Y esta vez, la novedad vino de la mano de un personaje que normalmente es más valorado por sus pies. La empresa decidió que sería un personaje popular el que pulsaría el interruptor que pondría en marcha el encendido de la iluminación de la fachada del centro comercial. Y fue el futbolista del Real Club Celta, Gustavo López, el que le dió al botón. Gustavo López, concentrado El centrocampista céltico estaba concentrado para el partido que se juega hoy, pero salió de su reclusión reflexiva para ejecutar la descarga de watios sobre el bulevar vigués. Un futbolista, quieras que no, siempre atrae a la gente, aunque precisamente un sábado, y lloviendo, el Corte no necesita demasiados añadidos para atraer al público. Y los muchos que transitaban por allí se quedaron a contemplar el espectáculo. Además, los clientes fueron invitados a caviar y turrón, para ir abriendo boca con lo que queda hasta que lleguen los Reyes Magos. 15.000 puntos De luz. 15.000 puntos de luz componen el panel de bombillas incandescentes que brillarán cada día hasta que se acaben las Navidades (y la afición con Gustavo López, que con 3 puntos de luz liguera de los 15.000, ya se quedaría más que contento esta tarde). A ver. Montaje Como muchas de las obras que se diluyen tras grandes firmas, el nombre del autor/es del montaje se vuelve opaco aunque brille tanto su trabajo. Así, del panel y la estructura metálica se encargan operarios contratados, y lo que es la parte eléctrica y la composición de formas y motivos navideños, es obra del propio personal de la empresa. Bullicio Mientras sobre la fachada se extendía un mundo de colorines, bajo la marquesina de la entrada principal bullía la actividad: payasos, gigantes, zancudos y actuaciones musicales animaron el momento que contó con la aparición estelar de, ni más, ni menos, que el mismísimo Papá Noel en su primera misión de su temporada alta de currele . Se le vió a Santa Claus muy en forma. Los años no pasan por él. Y las modas no hacen mella en su atuendo. Ni El Corte Inglés consigue venderle un traje acorde con las nuevas tendencias que marcan los modistos internacionales: ¡ho, ho, ho...!