La ría de Vigo no está en venta

L.C. Saavedra VIGO

VIGO

CAPOTILLO

Miles de personas se manifiestan contra los proyectos empresariales que quieren ganar terreno al mar para instalar puertos deportivos o muelles comerciales

09 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Miles de personas, unas 17.000 según la organización y cerca de 10.000 según la Policía, se manifestaron ayer por las calles de Vigo contra las agresiones ambientales a la Ría, y el relleno del Areal, en particular, en el marco de la tercera Marcha pola Defensa da Ría. El presidente de la Plataforma pola Defensa da Ría, Eloi Piñeiro, reiteró las críticas de este colectivo contra las «agresiones y el relleno» y denunció «ocultismo y acciones con alevosía» que, a su juicio, se intentan realizar con el proyecto en el Areal. Piñeiro anunció que la plataforma presentará un recurso contencioso-administrativo con posturas que avalan el rechazo al plan propuesto. La marcha partió del mercado de Teis pasadas las 17.15 bajo el lema «Non máis agresións á ría» y, tras recorrer varias calles céntricas de la ciudad, terminó en la Porta do Sol, donde el actor Antonio Durán, Morris, leyó un manifiesto firmado por personalidades de la política y del mundo cultural. En la manifestación participaron miembros del BNG, entre ellos el diputado Guillerme Vázquez ,y los concejales locales de Tráfico, Xaquín de Acosta, y el de Economía, Xabier Toba, representantes de IU y del PSdeG-PSOE, como el ex alcalde Carlos Príncipe y el diputado Guillermo Hernández. Además, asistieron los secretarios comarcales en Vigo de CC. OO. y CIG, Manel Fernández y Xerardo Abraldes. La plataforma realizó, con motivo de este evento, una campaña informativa en medios de comunicación, con cuñas de radio y anuncios en prensa, además de la venta de unas 700 camisetas del millar elaborado para sufragar los gastos de las protestas. El colectivo convocó la primera marcha en septiembre del 2001 y una segunda manifestación en abril pasado. Quince veces Balaídos Para los convocantes, los proyectos de relleno en el litoral vigués -que puede alcanzar, según el plan aporbado recientemente por la Autoridad Portuaria, los 120.000 metros cuadrados de superficie, es decir, unas 15 veces la extensión del estadio de Balaídos- son un atentado a la calidad medioambiental y al valor paisajístico de la ciudad.