El grupo de autoapoyo recordó en Castrelos a los fallecidos a causa del sida y pide a los políticos locales un mayor esfuerzo para informar a los adolescentes
02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La lluvia y el gris plomizo de las nubes reflejaban el cariz del día. De Difuntos. Una fecha que el Grupo de autoapoio VIH/Sida e Adiccións El Imán eligió ya hace ocho años para recordar a todas las personas que mueren en el mundo a consecuencia del sida. «Haz ahora lo que quisieras haber hecho cuando mueras», reza la pétrea inscripción frente a donde se reúnen los miembros y simpatizantes de El Imán. No es un cementerio donde se encuentran. Se trata de los espléndidos jardines del parque Quiñones de León. Toda una invitación para disfrutar de la vida mientras se puede. José Carlos, Jesús, Cristóbal... Hasta veintitrés personas han fallecido en Vigo, en el último año, a consecuencia de la terrible plaga que está azotando a la humanidad. El recuerdo de estas personas se mezcló con un mensaje de alerta. Interior y exterior. El Imán aludió a la necesidad de redoblar los mensajes de prevención destinados, especialmente, a la juventud. La razón de la advertencia se encuentra en los datos de una encuesta estatal, que indica como el 23% de las adolescentes españolas están en peligro de enfrentarse a embarazados no deseados por no emplear medidas que, a la vez, les prevengan contra el sida. Este dato fue esgrimido ayer en Castrelos para reclamar, a los ediles vigueses de Educación y Xuventude, que creen presupuestos para acercar la información y los preservativos a los centros educativos. 68 millones, amenazados Tampoco olvidaron la situación dramática que atraviesan los países más pobres del mundo frente al sida. Este recuerdo estuvo reforzado por los datos del programa contra el sida de la ONU. Si no se aumenta la financiación de la lucha contra el sida, esta enfermedad amenazará la vida de 68 millones de personas, en los próximos 20 años. Tras los obligados mensajes de alerta, el silencio. Sesenta segundo por los millones de víctimas mundiales del sida. Flores, velas encendidas y el eterno recuerdo para Chus, Emilio, José Antonio, Francisco, Begoña...