López Veiga aprovechó la presentación del certificado ISO 9001/2000 de la lonja de altura para ironizar sobre las espinosas relaciones entre el Puerto y el Concello
15 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El conselleiro habló del «motor económico» de Vigo El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo está que no cabe en sí de gozo, porque la lonja de Vigo ha sido la primera del mundo en conseguir el certificado de calidad ISO 9001/2000. Pedrosa mostró orgulloso las acreditaciones. El conselleiro de Pesca, que tampoco quiso perderse el acto, ironizó sobre las no demasiado buenas relaciones entre Autoridad Portuaria y Concello debido al proyecto de relleno en el muelle del Areal. López Veiga recordó que es el primer motor económico de Vigo y dijo que «es el puerto el que está en la ciudad y no al revés, como algunos pretenden demostrar. ¿Lo entienden?». El representante de la Xunta también explicó que cada vez existe más interés empresarial por instalarse en el litoral vigués. Por cierto, estaba todo Vigo... menos el alcalde. Caixanova da un toque artístico a las fachadas en obras Caixanova está matando tres pájaros de un tiro. A la vez que promociona su colección de arte gallego y se autopublicita, embellece la ciudad y oculta el feo aspecto que suele ofrecer cualquier fachada en obras. Me estoy refiriendo a las inmensas lonas que recubren el futuro Centro Cultural Casa Bárcena y otros edificios en obras de la propia calle Pi y Margall o de Alfonso XIII, entre otras. Urbano Lugrís y Abelendo son los autores de los inmensos tapices que se pueden ver en la fotografía, que cubren dos fachadas contiguas situadas frente a la Casa das Artes. Excursión de los «jefazos» de la Zona Franca Aunque no hubo cánticos, game-boys ni bocatas de tortilla, los miembros del pleno del Consorcio de la Zona Franca compartieron ayer autobús como si de colegiales se tratasen. El motivo de la ilustre excursión era una visita a las nuevas instalaciones del Centro de Iniciativas Empresariales del polígono de A Granxa. Como el asfalto de la autovía estaba seco, no corrieron riesgos innecesarios ni pudieron ver la folclórica estampa de los días de lluvia, con ambulancias, atascos, guardias civiles... Una pena, porque a lo mejor alguno conocía a alguien en Fomento.