Lo que Vigo no consigue pescar

L.C. Saavedra VIGO

VIGO

M. MORALEJO

Valedor do Pescador, laboratorios de ADN, salario sectorial, una ley propia o un máster, demandas olvidadas Universidad, sector y asociaciones reivindican más peso para la ciudad

14 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Diferentes reivindicaciones realizadas a lo largo de los últimos doce meses para que Vigo gane peso internacional en el sector pesquero, se han quedado olvidadas o, como poco, aparcadas en los despachos a los que corresponde impulsar iniciativas, que han surgido en el seno de la Universidad de Vigo, entre las filas de los sindicatos, por boca de los armadores o incluso por parte de asociaciones sociales vinculadas a esta actividad. Así, se habló en su momento de la posibilidad de crear alguna diplomatura universitaria en pesca o constituir un máster de estudios superiores pesqueros, similar al que ya dirige Pilar García Negro en la Universidad de Santiago. En Vigo, el techo formativo lo tiene el departamento del catedrático Manuel Varela, director de numerosas tesis sobre economía pesquera. En esta línea de trabajo, el también catedrático de la Universidad de Vigo José Luis Outes propuso en su momento que Vigo fuese sede de una Agencia Europea de la Pesca, una iniciativa que ha caído en saco roto, a pesar de su importancia. La Agencia en cuestión sería una especie de catalizador de propuestas y soluciones jurídicas, teóricas y prácticas en materia de Derecho Internacional del Mar y vinculado a las relaciones pesqueras entre la UE y terceros países y la forma, por ejemplo, de regular el derecho de voto en el seno de las organizaciones pesqueras multilaterales y donde España y por extensión la UE tenga intereses de flota o industriales. Este sería sólo una vía de trabajo de la citada Agencia. Nuevas tecnologías Desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco), con sede en la ciudad, se ha solicitado el apoyo de las instituciones políticas españolas para que Vigo pudiese ser la sede de un gran laboratorio de referencia europeo en materia de identificación de especies a través de las muestras de ADN, con la finalidad de evitar el fraude al consumidor y dada la exigencia cada vez mayor de un etiquetado en el que se observen no sólo normas sanitarias sino parámetros como origen, zona de pesca, buque que captura, calidad, peso y una larga serie de factores. La propuesta de su secretario general, Juan Manuel Vieites, quizá ha caído en saco roto. Desde las filas de CC. OO. y CIG en Vigo se ha solicitado que se establezca un salario mensual base para todos los trabajadores del mar, referidos a las flotas de altura y gran altura, principalmente. Según Ramiro Otero y Xabier Aboy, este sueldo medio no debería de ser inferior a 1.500 euros. Desde otras organizaciones sociales (Apostolado del Mar y Rosa dos Ventos) se ha reivindicado también el establecimiento de un orden legal en el trabajo del marinero, mediante una norma que humanice las labores de los pescadores, regulando horarios, cargas de trabajo y descansos, además de una forma distinta de repartir el salario, poco que ver con el siglo XXI. Finalmente, también desde Vigo, y muy recientemente, se ha solicitado la creación de la figura del Valedor do Pescador, con vistas a que medie en situaciones de repatriación de marineros o cuando estos se encuentren en situaciones jurídicamente complejas debido al apresamiento del buque.