CONTRAPUNTO
18 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.EL GOBIERNO quiere acabar con los malos tratos incentivando a las empresas que contraten a mujeres maltratadas. Yo propongo que las empresas expedienten (o ¿despidan?) a los trabajadores denunciados por malos tratos. El Gobierno quiere tener controladas a las mujeres maltratadas con un dispositivo de alerta similar a las pulseras que llevan los presos en libertad condicional. Yo propongo que la Justicia obligue a los maltratadores a llevar un microchip como el que se coloca a los perros, para tener bajo control todos sus movimientos. El Gobierno también quiere ampliar el número de casas de acogida para las víctimas y sus hijos. Yo propongo que no sean las maltratadas sino los maltratadores los que tengan que abandonar su casa y que se vayan a centros especializados para someterse a tratamiento. Ahora la Iglesia pide a la mujer humillada que ponga la otra mejilla y dice desde el púlpito que el maltrato no es motivo de nulidada matrimonial. Yo desde esta esquina reivindico la dignidad de las personas.