Naím y Natalia acercan esta noche a la playa de A Ladeira, en la villa de Baiona, una nueva entrega veraniega de la televisiva academia de artistas
19 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dos cantantes más Avanza el verano y no cesa la avalancha de numerarios de Operación Triunfo por cuanto escenario se monta en Galicia. Esta noche, Baiona es el lugar elegido para que los cantantes Naím y Natalia enfervoricen a la legión de seguidores que Operación Triunfo tiene en el sur de la provincia. El escenario es el complejo Iris Park de la playa de A Ladeira, en Baiona. Desde las once de la noche, las canciones del primer disco de Naím, No tengo prisa , y las de Natalia podrán ser escuchadas al módico precio de 10 euros. Bustamante, en Pontevedra Como ya ocurriera en Castrelos hace unas semanas, la plaza de toros de Pontevedra, acogerá el jueves 22, la actuación de Bustamante y Natalia. Los apasionados del albañil más conocido de España tienen una nueva oportunidad para destrozar sus gargantas. «Aserejé» y relinchos El concurso hípico de Vigo dejó muchas escenas de alegría popular entre el glamour que se le supone a este tipo de eventos deportivos. Si el lado rosa se limitó a la presencia de una princesa y algunos empresarios de renombre, la alegría popular se vivió todas las noches en las gradas. Los cientos de espectadores se hartaron de bailar el «aserejé» mientras los equinos se tomaban unos minutos de descanso, entre prueba y prueba. Además, el ambiente nocturno fue espectacular, con el restaurante y las zonas de ocio llenas de personas. El recinto de Cotogrande se convirtió durante unos días en el completo centro de ocio que, en el resto del año, no se encuentra en la ciudad de Vigo. La propuesta fue muy completa. Apuestas, para involucrar más a los espectadores en el evento puramente deportivo; rocódromo, para los más aventureros; ponys, para entretener a los niños; y zona de copas para refrescarse del calor ambiental. En la zona «vip», los elegidos pudieron seguir las pruebas al tiempo que cenaban o se tomaban un refresco. Por esta zona pasaron el dueño de Zara, que pudo ver a su hija sobre la pista, o el propietario de Suardíaz, una persona que rehuye a los fotógrafos con gran habilidad.