El Bus Turístico parte de García Olloqui y recorre quince lugares En el verano del 2000 nació el Bus Turístico, desde entonces ha tenido mucho éxito
17 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Qué mejor forma de conocer una ciudad que de la mano de alguien que conoce sus más íntimos secretos... Eso es justamente lo que ofrece el Bus Turístico de Vigo: una ruta por los parajes más hermosos e interesantes de nuestra ciudad. Durante casi dos horas uno puede disfrutar de pequeños rincones que quizá ni los propios vigueses conozcan y por un precio de 6 euros. Muchos pensarán que en dos horas es imposible conocer una historia o una tradición, pero la ventaja que presenta nuestro particular autobús es que uno puede bajarse y subirse de éste cuando desee. Vamos, que con un sólo billete cada parada se convierte en un punto de partida. Por este motivo, son muchos los que deciden pasar el día en la playa de Samil para tostarse bajo el sol y subirse de nuevo al autobús por la tarde para seguir con el viaje. Aunque los más cómodos pueden realizar la excursión de principio a fin y seguida, bajándose sólo cuando el autobús hace paradas de unos quince minutos para estirar las piernas. Un viaje acompañado de explicaciones históricas, artísticas, sociológicas o, simplemente curiosas sobre Vigo y sus gentes y amenizada por música cuando los comentarios de la guía cesan. Resulta curioso que lo que más asombra a los turistas sea la Plaza de España con su escultura de los caballos, y más cuando cuentan que estos llevan escondidas en sus partes íntimas las firmas de personas que quisieron, en su construcción, dejar una especial huella, como el alcalde vigués. Pero también los alrededores de Samil hacen que más de uno levante la cabeza para observar uno de los paisajes más bellos de Vigo, con un fondo espectacular representado por las Islas Cíes. Y por último, los astilleros, que suponen igualmente un punto de interés y asombro para tantos otros. En definitiva, un recorrido que supone la línea más corta entre los puntos de interés de Vigo. Una línea directa a la cultura, la historia, la gastronomía, y los paisajes vigueses... «La vuelta al mundo en una ciudad».