El Concello pagó la cuota obrera y aplazó los 6,8 millones de euros que debe Cangas pacta su deuda La factura abonada ayer por el alcalde superaba los seiscientos mil euros
13 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A El Concello de Cangas pagó ayer a la Seguridad Social una antigua deuda correspondiente a la cuota obrera, lo que le permite acogerse a un plan de pagos de la deuda total. Zanjar los 638.792 euros correspondientes a la cuota obrera era un requisito indispensable para formalizar un plan de pagos para satisfacer los 6,8 millones de euros que el Concello de Cangas adeuda a la Seguridad Social. «Neste concello, facer frente ó pago á Seguridade Social é noticia», dijo el alcalde. Por este motivo, convocó una rueda de prensa para que los medios tuviesen la oportunidad de comprobar que, efectivamente, el Ayuntamiento de Cangas pagó la parte correspondiente a la cuota obrera. La Seguridad Social acepta, a cambio, un plan de pagos a diez años y retirar su petición de embargo sobre los fondos que el Estado envía mensualmente al concello, unos 233.500 euros. El embargo lo mantiene, sin embargo, Hacienda, organismo al que el concello adeuda cerca de dos millones de euros. Negociación Negociar esta deuda con Hacieda es, según indicó el alcalde, el siguiente paso en el proceso de sanear la economía municipal. El director general de la Tesorería de la Seguridad Social, Miguel Vázquez Ares, alabó el esfuero del gobierno cangués. Dijo que la deuda había empezado a generarse en octubre de 1992, coincidiendo con la asunción de la Munpal por parte de la Seguridad Social. Gobernaba entonces Cangas el Partido Popular, con José Manuel Chapela al frente. Entonces, el ayuntamiento no cobraba aún la contribución (en la actualidad el Impuesto de Bienes Inmuebles) ni buena parte de las tasas y precios públicos municipales. Apenas existía movimiento de dinero por licencias de obras. Sotelo reconoce que el concello pudo pagar la cuota obrera garcias a los ingresos procedentes de la «bonanza» de la construcción. En los últimos meses, el gobierno local canceló cuatro operaciones de crédito por un total de 775.500 euros y formalizó una nueva por 600.000 euros. Sotelo se queja de que Cangas es, «casi», un paraíso fiscal. Los impuestos, dice, no cubren el coste de los servicios.