Vigo ya tiene plan de drogas

Andrea Pérez redac.vigo@lavoz.es

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

El nuevo programa, que cuenta este año con un presupuesto de 30.000 euros, incluye algunas medidas de prevención nuevas como la investigación en el ámbito educativo y familiar.

30 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Plan La concejala de Bienestar Social, Belén Sío, presentó ayer en el Ayuntamiento de Vigo el Plan Local de Drogodependencias y otras adicciones 2002-04. Su elaboración comenzó en 1998 y concluyó en el 2001 tras muchas jornadas de trabajo y reuniones con los dieciséis colectivos sociales de Vigo que participaron en su producción y desarrollo. La investigación, la difusión de los problemas generados por el consumo de drogas entre la población más sensible y la asistencia constituyen los cimientos del proyecto. Se trata de un documento metodológico y teórico que se enmarca dentro de un Plan de la Comunidad Autónoma de Galicia y de otro nacional, aunque también es un plan práctico, ya que permite a las diferentes asociaciones aportar su ayuda. Este ambiciosoprograma procurará que todas las entidades que lo apoyan se sientan partícipes y comprometidas con él para integrar entre sus ideas algo de ellas mismas. «Queríamos que el Plan se hiciese con las asociaciones que trabajan día a día con los drogodependientes», afirmaba la concejala de Bienestar Social. Objetivos Su propósito es coordinar lo político, lo técnico y lo social, aunque esta vez se quiere ir más alla y dedicar algunas actividades al fomento del voluntariado y a la prevención; no exclusivamente a asistir a los colectivos de toxicómanos. Una de las nuevas lineas de prevención que se aspira a poner en marcha es la investigación en el ámbito familiar y educativo, como preguntar al profesorado la opinión que tiene sobre las drogas. «Necesitamos conocer un poco más la realidad que se vive en nuestra ciudad. Hasta ahora no había estudios sobre la situación en Vigo», aseveró el responsable técnico del plan, Lois Cea. Este proyecto, que parte con una vigencia de tres años, cuenta con un presupuesto de 30.000 euros con los que ya se ha creado una oficina que se encarga de verificar que se cumplen los objetivos previstos y que coordina las actividades y los recursos de los colectivos que han participado en su elaboración. Las oficinas de la calle Rivera Atienza donde se desarrolló el programa Sísifo de formación ocupacional sirve actualmente de sede para la oficina del plan de drogas. Asociaciones Entre la dieciséis entidades que forman el nuevo plan, se encuentran Proyecto Hombre, Alborada, Érguete o Cedro. La base datos de la concejalía de Bienestar Social indica que más de cinco mil personas se benefician en la actualidad dentro del término municapal del trabajo asistencial de las distintas organizaciones. La intención fundamental de los centros de ayuda a los drogodependientes es el abandono definitivo de las drogas, pero ese no es el final del camino. Después de abordar la problemática desde el punto de vista biológico, todavía queda, si cabe, la peor parte, la reinserción social y laboral.