Arranca el nuevo Balaídos

VIGO

M. MORALEJO

El Concello pide permiso a la Xunta para hacer un gran complejo comercial y reconstruir el estadio Todos los grupos políticos de Vigo hicieron suyo ayer el proyecto del nuevo Balaídos y lo elevaron a la Xunta para que se pronuncie. El Concello está dispuesto a cederle al Celta 73.686 metros cuadrados para que se construya un nuevo estadio y un gran complejo comercial y de ocio sobre las pistas de atletismo. Ahora debe ser la Consellería de Política Territorial la que diga si la operación se ajusta a la legalidad. El alcalde, Lois Castrillo, no parece tenerlo del todo claro. Cree que es una buena actuación para la ciudad pero reconoce que han tenido que hacerse muchos encajes de números y que existen «certas imprecisións».

06 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ayuntamiento va a remitir a la Xunta la propuesta de modificación del plan general en la zona de Balaídos. Todos los grupos se mostraron de acuerdo, durante la sesión celebrada en la Gerencia de Urbanismo, en que es una actuación buena para la ciudad y desean que la Consellería de Política Territorial emita los preceptivos informes. Todo queda a expensas, pues, de lo que diga el departamento que dirige José Cuiña. Si no hay problema, el nuevo Balaídos se tramitará con urgencia. Concello y Celta pactaron el proyecto urbanístico y cuadraron los números durante los últimos meses, después de que se firmase el protocolo de colaboración entre ambas instituciones. La parcela de propiedad municipal sobre la que se pretende intervenir comprende el estadio y las pistas de atletismo anexas. Se trata de una superficie de 73.686 metros cuadrados y para su edificabilidad se establece un aprovechamiento máximo de 95.000 metros, para uso comercial y terciario. La operación debe permitir, además del nuevo estadio y el complejo comercial, la reordenación del tráfico en la avenida de Citroën y las calles Pablo Iglesias y Manuel de Castro, además de un tratamiento adecuado al cauce del río Lagares. La necesidad de enlazar con el primer cinturón se complica, puesto que la intención del Celta es mantener en funcionamiento el estadio mientras se realizan las obras. La calle de Olímpicos Galegos podría aprovecharse en superficie si se construye un paso subterráneo para los vehículos. El Celta contrató un gabinete en Madrid para trabajar con los técnicos municipales del departamento de Urbanismo.