LA CIUDAD RECUPERA HOY SU RITMO NORMAL. Ayer, sin embargo, Vigo continuaba en estado de letargo provocado por estas vacaciones de Semana Santa con festivo de Reconquista incluido. Los vecinos inauguraban así el mes de abril lejos del asfalto. Durante estos días las playas y las rutas por nuestros montes fueron destinos invadidos por almas hambriantes de sol y piar de pajarillos. Claro está que en algunas zonas se escuchaban a los pajarillos en segundo plano, porque el griterío de la masa, y las bocinas de los coches impedían que el placer fuera completo. Esta Semana Santa han sido muchos los turistas que hemos visto degustando las ostras en A Pedra, otros en los arenales y otros, los más osados, bañándose en las todavía frías aguas del nuestro atlántico. Muchos aprovecharon para, simplemente, pasear como el artista multimedia Antón Reixa, a quien vimos disfrutando el Jueves Santo por las calles de la Real Villa de Baiona. TAMBIÉN HUBO TIEMPO PARA LA FIESTA profana, además de la religiosa. La Festa do X Festa do Requesón e Mel en As Neves fue un éxito y los 1.500 kilos se quedaron cortos para atender la demanda. En Tui, las fiestas de San Telmo congregaron a miles de personas. Entre ellas destacamos a las reinas, Infantil y Juvenil, que les traigo a esta resacosa Mirilla de festivo. OTRA ESTAMPA QUE NOS HA DEJADO este larguísimo fin de semana ha sido la de Catanha celebrando su gol (el 17º en Liga) frente al Alavés. Ya nos sorprendía en San Mamés, y ¡por fin! lo hemos visto en Balaídos. Me refiero a su nueva (y se ve que eficaz) manera de celebrar sus goles. La gaviota se ha convertido en una especie de rara avis, que produce risa, pero sobre todo, alegría en la grada. POR CIERTO, QUE DAN EGGEN también viajó a Vigo, aunque no jugó el partido del sábado. Minutos antes de comenzar el encuentro el ex céltico noruego salía del estadio por la puerta por la que la plantilla entra en Balaídos. Iba solo, vestido de paisano, con su habitual gesto de despite... Está tan delgadísimo como cuando vestía de celeste para el conjunto vigués. Y TERMINO EN ESTE BMW DESCAPOTABLE elegido como reclamo en la fotografía de familia de la estilista Elena Quintá. Esta foto está realizada en el Parador Nacional de Baiona tras una sesión de peluquería en la que querían mostrar lo último en pelos, tintes y estilos. Multicolores, trenzas, técnicas rastas... La viguesa, Elena Quintá, asegura que «la peluquería está inmersa en un largo letargo por la falta de imaginación de los estilistas...» y por este motivo se ha puesto las pilas. Dice que la moda atlántica para los cabellos ya está aquí. La clave, subraya Quintá, «está en los cortes muy personales, los largos decapados y los cabellos en movimiento». Bueno, que se ha acabado el sueño de la Semana Santa y debemos volver a la realidad. A hablar del AVE, del tráfico...