A POR TODO

La Voz

VIGO

MIGUEL Á. RODRÍGUEZ CONTRAPUNTO

22 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En el puente de Rande ya no caben las medias tintas. El tramo del paso elevado más famoso de la A-9 no tiene disculpa ni parangón en España. Los usuarios -miles de trabajadores a diario- carecen de alternativa para cruzar desde Vigo a O Morrazo, y viceversa, han amortizado con creces el coste de la infraestructura y su mantenimiento y ahora merecen algo más de medias tintas. Tampoco las famosas tarjetas que se ha inventado la Xunta resuelven un problema que ya huele a histórico. El sistema es farragoso, deja muchos interrogantes abiertos y no satisface a la mayor parte de la población, además de no resolver el problema en Pontevedra. Ya era hora de que la Xunta se tomase en serio pelear por la gratuidad de un recorrido imprescindible para vertebrar Galicia. Ojalá no sea la enésima jugada preelectoral que siempre se pierde en el camino. Por ahora, el gobierno gallego tiene bastante con hacer que su penúltimo invento tarjetero funcione y no alborote más el gallinero. Después, y más vale pronto que tarde, deberá ponerse a trabajar en la supresión de un peaje social y políticamente injusto.