ROBERTO RELOVA CRÍTICA MUSICAL
18 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Creo que el primer éxito de la noche fue devolverle a Fidelio una nueva perspectiva dramática, una visión intensa de los valores que impulsan a Beethoven a crear una ópera compleja y una heroína sincera, una mujer pletórica de amor que desencadena un mundo de sentimientos y situaciones en una existencia injusta. El mensaje de la obra es eterno, es moderno, está presente en nuestras vidas y se pueden desarrollar lecturas constantemente. Ros Marbá en el centro cultural Caixanova en la noche del sábado, ofreció una delirante versión de un Fidelio novedoso, vital, rico en colorido orquestal y con un asombroso estudio de los planos sonoros. Ros Marbá es uno de los más grandes directores de orquesta y en Fidelio demuestra un gran esfuerzo, su trabajo es denso, meditado, sabio, por ello el resultado es magistral. Pero su labor no se queda en la recreación de la partitura. El Maestro está conduciendo a la Real Filarmonía a unos niveles de calidad espectaculares, me atrevo a decir que impresionantes, una intensa ovación de más de veinte minutos y público en pie lo demuestran. La orquesta tiene una personalidad y un sonido ya propio, todas las secciones son dignas de aplaudir, la cuerda con un sonido de fina seda, los vientos controlados eficazmente por Marbá, son ejemplares. Por cierto que los refuerzos del viento eran todos alumnos del conservatorio superior de música de Vigo ¡Felicidades!. De otro mundo es el trompetista gallego Esteban Batallán, primer premio de Juventudes Musicales de España, su delicado sonido, su precisión en el ataque dejaron al público aturdido en sus intervenciones: genial músico. Otro gran momento de la noche fue la entrada de Stuart Skelton, en el arriesgado papel de Florestán, atención a este tenor, es una de las voces más bellas que he escuchado últimamente, sonido, emisión, belleza vocal, inteligencia en sus proyecciones y en su perfecto dominio de la línea vocal. Dramática y con mejores intenciones que resultados, Heike Gierhardt llevó a cabo la difícil tarea de una Leonora llena de arriesgadas intervenciones, en el segundo acto su presencia fue maravillosa y conmovedora. Isabel Monar exquisita, profesional y perfecta en su papel de Marzelline. Hans Tschammer y Robert Hale impactaron por la presencia teatral y la fuerza de sus voces. Los comprimarios de lujo Vas, Brück, Fadó y Viñuales destacaron de forma impecable. Mención aparte merece el Coro del Liceo y su director. Grandes profesionales de la escena lírica, emocionaron al público en sus intensas intervenciones. Fue una noche de lujo, en la cual el gran Ros Marbá nos llevó a momentos de felicidad extrema. Creo que merece la pena el esfuerzo de hacer las cosas bien. El público es feliz y llena los teatros. RELOVA dirige el Conservatorio de Vigo.