LA REALEZA SE ESCORZA Y LA NOBLEZA SE NOS DESPISTA. Una demostración más (al menos, encima de un caballo, quien lo tenga, que esa es otra), de que montando no hay clases. Todos somos iguales, nobles y plebeyos: ayer, en el Concurso de Saltos Internacional que se celebra en Vigo, la princesa Haya de Jordania sufrió una contractura mientras cabalgaba y tuvo que retirarse. Luego, llegó Cayetano de Alba y fue eliminado en el primer salto por equivocarse en el recorrido. Empezó por el cuarto. Pequeño despiste del hijo de la duquesa y «cuñao» de Fran Rivera. En fin, si «er furbol es asín», pues la hípica también. LA INFANTA DOÑA PILAR, por si alguien dudaba de la capacidad de convocatoria del evento para visitantes de altura, estará hoy en el recinto ferial vigués. La hermana del Rey Don Juan Carlos es una gran aficionada a la hípica, pasión heredada por su sobrina, la Infanta Elena. JUANITOS CAMINANTES EN LA PISTA. Cuando amazonas y jinetes se afanan en medir los pasos sobre la arena componen una curiosa estampa. Su paseillo contable nos recuerda al famoso personaje de igual famosa marca de whisky, pero sin sombrero de copa, y sin copa de whisky. Algunos, hasta se tomam el postre mientras miden, pero tal habilidad no cuenta para el jurado a la hora de puntuar. Una pena, amigo jinete. VOLVAMOS A LOS CUENTOS DE PRINCESAS, que aún faltan unas jornadas para el colorín colorado. Haya, la simpática y afable amazona jordana, tiene un fiel seguidor que no se separa de ella ni un momento. No es un pretendiente, sino un fiel amigo, su mascota, Tommy, un Jack Russell, can que no llevará una vida muy perra siendo la princesa su ama. Como en esto de los perros también hay modas, parece ser que en el ambiente de la hípica la última tendencia en chuchos es la raza a la que pertenece el de la real concursante. El pequeño Tommy no está sólo. El Ifevi está lleno de compañeros de su misma estirpe. POR SU PEQUEÑO TAMAÑO, PODRÍA TENER POTRILLOS EN VEZ DE CABALLOS, pero no. El Mercedes Clase A, que es el vehículo oficial de la competición, es un pequeño jamelgo de lujo que a muchos no les importaría cabalgar sobre el asfalto. Saltar, lo que se dice saltar obstáculos, no salta mucho, pero si uno se pone y le pisa a fondo, hasta podría ganar el Grand National con la gorra. Es un suponer...