Balaídos suspira por la Eurocopa 2004

A. M. VIGO

VIGO

Portugal, acuciado por los problemas económicos, se divide ante la posibilidad de pedir a España que comparta la organización del torneo En noviembre de 1999, Balaídos acogía su último partido de selecciones. España y Brasil empataban a cero. Tres años después, Vigo podría verse inesperadamente beneficiado por las apreturas económicas de Portugal. El país vecino, con graves retrasos en la construcción de estadios para la Eurocopa, se plantea pedir a ciudades españolas fronterizas que se unan al evento.

08 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Fútbol significa dinero. Portugal lo tenía cuando convenció a la Uefa para organizar una Eurocopa. Dos años después, las cosas han cambiado. El país vecino atraviesa una grave crisis presupuestaria, que ha provocado la salida del Gobierno de Antonio Guterres. Los problemas económicos amenazan también a la Eurocopa. El Estado ha decidido cerrar el grifo, dejando la financiación de los estadios en manos de los ayuntamientos. Algunas de las diez ciudades que serán sede del campeonato se enfrentan a la posibilidad de no llegar a tiempo, aumentando las opciones de urbes como Vigo. En Oporto, por ejemplo, no han comenzado las obras y ni siquiera tienen claro dónde se va a contruir el nuevo campo. Esta situación lleva a Portugal a plantearse salidas de emergencia. Estudian pedir ayuda a ciudades españolas cercanas a la frontera. La propuesta, enunciada por un consejero de Estado, ha dividido a políticos e instituciones deportivas. «Una organización conjunta podría haber sido una solución más realista en términos financieros», comentaba ayer el presidente del Comité Olímpico luso, Vicente Moura. Vigo, mientras tanto, se mantiene a la expectativa. Desde el Concello subrayan que participar en un evento como este promocionaría la ciudad y estimularía el turismo. Los hosteleros esperan que Portugal se decida por colaborar con España. Los ingresos serían considerables.