El PSOE empieza el año al borde del abismo

La Voz

VIGO

JUANMA FUENTES REPORTAJE Alarma en el BNG por la falta de liderazgo en los socios de gobierno

04 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

UE el portavoz de un grupo político no sepa lo que van a votar sus concejales en un asunto de trascendencia como el contrato de los contenedores no es algo que pase todos los días. Menos en una ciudad de 300.000 habitantes y ante un contrato de casi 1,8 millones de euros (299,49 millones de pesetas)/año que comprometerá al Concello por 16 años. Hace ocho días Carlos Príncipe pasó un verdadero mal trago: había pactado con Xabier Toba que el gobierno daría marcha atrás a la convocatoria del contrato ya que ninguna de las ofertas cumplía el pliego de condiciones. Lo hizo a sabiendas que la concejala de Limpieza, Isaura Abelairas, del PSOE, era partidaria de seguir adelante. Pese a ello Príncipe y Toba tomaron la decisión... y fracasaron. En el Bloque, donde la jerarquía funciona, una decisión de este tipo no se cuestiona, pero en un grupo disgregado como el socialista las cosas suceden de otro modo. En gran medida todo dependía de los críticos (Belén Sío, Delfín Fernández y Uxío González); Isaura Abelairas y Mariló Cabaleiro podían bloquear la decisión (hacían falta catorce votos y sin ellas serían sólo trece) pero actuarían en contra de la mayoría del grupo y eso acarrea riesgos en el PSOE. Con respaldo crítico eran mayoría y quien abandonaba la disciplina interna era justamente su máximo líder. Gobierno inestable Por este motivo Príncipe tuvo que tragarse el sapo y «traicionar» a Toba, con el que había pactado lo contrario de lo que votó. De inmediato se produjo un ataque furibundo del portavoz nacionalista. Lo que ese día sucedía en el pleno era la consecuencia de la ruptura entre Príncipe y tres concejales de su grupo que se ha ido agravando hasta llegar al punto actual en el que no existe arreglo. Lo sorprendente es que dos de ellos carecen de experiencia política y que todos fueron incluidos en la lista por Carlos Príncipe. Uxío González llegó con el aval de su trayectoria en el movimiento vecinal. Delfín Fernández y Belén Sío fueron recomendados por una persona del círculo más cercano a Príncipe. La segunda carecía de la menor actividad pública mientras Fernández había ostendado una dirección xeral en la Xunta del tripartito y ejercido como director provincial del Inem. Los demás actores de la crisis, todas ellas mujeres, confluyeron en la lista por motivos diferentes. Dolores Villarino, que abandonó el Concello en noviembre, abandonando a Príncipe a su suerte, era el otro polo de poder interno. Incluyó en la candidatura a una persona afín, Isaura Abelairas, y fue la encargada de las negociaciones con el Bloque en momentos comprometidos. La séptima, Mariló Cabaleiro, recibió con la concejalía la contrapartida a su pacto con Príncipe en el proceso de unificación de las agrupaciones del partido en Vigo que consagró su mayoría. A Villarino le relevó Lilian Álvarez, de quien depende ahora el equilibrio interno. «Annus horribilis» Al margen de como discurran los acontecimientos es evidente que Príncipe se encuentra en una posición comprometida. Tiene enfrente a tres concejales que pregonan su deseo de que sea sustituido como candidato a la alcaldía y otra edil, la villarinista Abelairas, que le planta frente en el asunto de los contenedores. Además, consiguió el respaldo del hasta ahora único apoyo firme de Príncipe, (Mariló Cabaleiro). A expensas del rumbo que adopte la nueva concejala, la soledad de Príncipe es casi absoluta, como Xabier Toba se encargó de pregonar. La rueda de prensa de Sío el jueves fue toda una muestra de como la crisis interna seguirá vigente en el futuro inmediato, un futuro clave ya que se acerca el momento de elección del candidato a la alcaldía. Esta concejala se proclamó portavoz y advirtió al Bloque con nuevas derrotas si negocia «con la persona equivocada», en alusión a Príncipe. La batalla inmediata será la representación en la Gerencia. El presidente del grupo anunció a bombo y platillo el cese de los críticos. Si no se lleva a cabo será sólo porque carece de fuerza para aplicarlo. Fechas claves En el partido no lo tiene mucho mejor, con la importante salvedad de que controla la agrupación local. Desde Santiago y Madrid quieren relevarlo y es un secreto a voces que los acontecimientos pueden acelerarse en las próximas semanas. Se dice que existen ofertas para una salida negociada pero ha preferido la vía del enfrentamiento encargando el programa electoral del 2003 sin saber si va a ser candidato. Con este panorama la marcha atrás no parece posible pero tampoco es imaginable que pueda seguir año y medio al frente de un grupo municipal en el que sus decisiones son contestadas. Tras ocho meses de disputas es seguro que los tres críticos, a los que ni él ni Villarino se tomaron en serio al principio, han logrado socavar seriamente su poder.