El gobierno central destinará cerca de 15.000 millones de pesetas a construir un vial de nueve kilómetros que comunique el tramo del primer cinturón cerca de Citroën con la autopista de Baiona. Con este proyecto se cerrará un anillo viario alrededor de la mayor ciudad de Galicia que permitirá circunvalarla con rapidez y sin afectar al tráfico interior. El proyecto camina con años de retraso y siempre rodeado de polémica. El trazado fue aprobado mediada la década pasada sin tener en cuenta otro alternativo, pero la decisión ha sido imposible de modificar. En una muestra de adaptación o de realismo político el Bloque acepta su ejecución introduciendo mejoras que limiten su impacto en las parroquias que atraviesa pese a la oposición de Comesaña.