El Consorcio de la Zona Franca de Vigo está a punto de convertirse en el principal gestor de estacionamientos subterráneos en la ciudad. En estos momentos explota los dos situados en las Avenidas: uno bajo el edificio de la Xunta, junto a la Autoridad Portuaria, y el robotizado frente al Real Club Náutico. En avanzado estado de construcción se encuentra el de la plaza de O Berbés, que pondrá en servicio antes de que finalice el año. Los dos en uso son gestionados directamente por Zona Franca y en el robotizado se ha producido recientemente un sustancial incremento de tarifas. Xabier Toba anunció ayer que el Concello firmará en los próximos días un convenio con este organismo público para la construcción de varios aparcamientos en la ciudad. Esto supone un cambio sustancial sobre el sistema empleado hasta ahora por el Concello, basado en la convocatoria de un concurso para que una empresa privada los construyera a su cargo y posteriormente los explotara durante bastante años. Esto ocurrió hace tres años con los polémicos de plaza de la Independencia y Urzáiz y una década atrás con los que Manuel Soto adjudicó en la plaza de Fernando el Católico y las calles Venezuela y A Coruña. Los tres que ya explota el Consorcio se plantearon como un complemento del proyecto Abrir Vigo al Mar. De una parte eran imprescindibles para que tuviera viabilidad la puesta en marcha de esta zona peatonal y, de otra, permitirían a Zona Franca recuperar de alguna forma la elevada inversión acometida. Xabier Toba se negó ayer a precisar cuantos aparcamientos subterráneos se incluirían en el convenio aunque preciso que serían «varios» y en distintas zonas de la ciudad.