EL TREN DEL PROGRESO

La Voz

VIGO

ABEL CABALLERO COMENTARIO

30 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A alta velocidad ferroviaria es la revolución del transporte terrestre y está llamada a acaparar la mayor parte del transporte de media distancia que se realiza por tierra y en algunos trayectos aun a competir con el avión. Los planes ferroviarios de esta modalidad de transporte a realizar en un futuro no lejano tienen que incluir a Vigo, lo que abre tres grandes cuestiones: a) La alta velocidad que se contempla, b) el diseño de la red ferroviaria y c) el impacto en la ciudad. Veámoslos. A) Las infraestructuras de la alta velocidad, para circular a mas de 250 km/hora, son verdaderas obras maestras de la ingeniería, y es cierto que la orografía, y en algunos lugares el hábitat, de Galicia impone serias limitaciones, pero también es cierto que en otros lugares de Europa fueron solventadas. Y sobre esto debería asumirse que el trayecto Vigo-Ourense-Madrid en ningún caso debería superar las tres horas de viaje; solo así será un verdadero medio alternativo al avión. En otras palabras, en todo el recorrido, sus instalaciones deben ser de altas velocidades. Además está la cuestión del trazado. Y aquí las cosas aun deberían quedar mas claras. No tiene ningún sentido que se pretenda hacer una «T» haciendo Vigo-Madrid por Santiago (o peregrinas ideas similares), que no sería socialmente aceptable y añadiría tanto tiempo al viaje que la ventaja de la alta velocidad desaparecería. El trazado lógico es Vigo-Ourense-Madrid (y el del norte, Coruña-Santiago-Ourense-Madrid) y lo demás es marear la perdiz. B) En la ciudad de Vigo se tiene que producir una gran confluencia de tres redes ferroviarias, la línea Vigo-Madrid en alta velocidad, la línea Oporto-Vigo-Coruña en velocidad alta (220 Km/h y tramos de alta velocidad) y los trenes de cercanías (Pontevedra, Redondela, O Porriño, Tuy... y no se olviden de la Ciudad Universitaria), y esto implica diseñar y construir un gran nudo ferroviario. La línea Oporto-Vigo-Coruña, está llamada a captar un gran tráfico y ser un factor vertebrador (en paralelo a la autopista) de esta gran región sociológica y económica. Vigo deberá estar a menos de una hora de cada una de estas ciudades. Los trenes de cercanías conectando el área metropolitana tendrían que ser el gran complemento de esta gran red de transporte. C) Es necesaria una estación de continuidad para la línea Oporto-Vigo-Coruña y para las cercanias, y además que sea el término de la línea Vigo-Madrid en alta velocidad sin que haya que recurrir a lanzaderas. Es por tanto preciso disponer de una estación que de cabida a estos tres flujos de viajeros (y a los eventuales centros comerciales que allí se instalarán) y hasta que se demuestre lo contrario, el centro de las ciudades, cerca de los usuarios, siempre que se disponga de espacio, es el mejor emplazamiento para este tipo de mega-estaciones. Y la actual estación en la calle Urzaiz parece, al menos a priori, una buena ubicación, en la que al ser preciso un túnel, habrá que habilitar las soluciones técnicas necesarias para ampliar debidamente el espacio disponible. Pero sobre esta cuestión, nada debería ser definitivo antes de abrir un gran debate social, político y ciudadano, porque de ella dependerá mucho del futuro de esta ciudad.