La cadena Layetana edificará en la parcela del asilo un aparthotel para la tercera edad

VIGO

El proyecto prevé la construcción de cien viviendas en régimen de propiedad tutelada con una amplia oferta de servicios La parcela del asilo de Pi y Margall se convertirá en el plazo de dos años en una urbanización para la tercera edad al más puro estilo americano de Florida. La cadena Layetana (con sede en Bracelona) ha alcanzado un principio de acuerdo con las religiosas para la construcción de un aparthotel con cien viviendas en régimen de propiedad. El producto inmobiliario se presenta como una alternativa para las parejas o personas solas, que quieran contar con las ventajas de un domicilio propio y beneficiarse de los servicios de restaurante, limpieza doméstica o asistencia sanitaria sin tener que renunciar a la independencia.

22 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Era el secreto mejor guardado de las hermanitas, desde que el asilo se trasladó a Alcabre. Las monjas ven con buenos ojos el proyecto de la empresa Layetana (con sede en Cataluña) y no sólo en términos económicos, ya que la edificación de apartamentos para la tercera edad enlaza a la perfección con la actividad que hasta hace poco desempeñaron las hermanitas en esa misma parcela. Existe ya un principio de acuerdo, al que falta ponerle la firma. De momento, el arquitecto de la obra, José Luis Pereiro, explica el proyecto como una dotación urbana concebida para la tercera edad. «El aparthotel para personas mayores es un producto inmobiliario dirigido a matrimonios o personas mayores que viven solas y quieren seguir mantener su independencia comprando una vivienda propia a un precio inferior», afirma el arquitecto. Los habitantes de este complejo urbanístico adquieren la vivienda (apartamentos de una o dos habitaciones) en régimen de propiedad (su precio, sin confirmar, gira en torno a los diez millones). El aparthotel ofrece a los propietarios, además de servicio domestico, una serie de espacios comunes de restaurante, salones sociales, servicios sanitarios las 24 horas del día, gimnasio, capilla y centro comercial, a cambio de una cantidad fija mensual que ronda las 100.000 pesetas. El proyecto contempla la ampliación del mirador del Paseo de Alfonso y la creación de un aparcamiento para la zona.