Castrillo corta pocas cintas

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

BNG y PSOE confían en inaugurar numerosas obras antes de que acabe el mandato Alguna cinta por aquí y alguna que otra primera piedra por allá. Los dos primeros años de Lois Castrillo en la alcaldía no han sido fructíferos en inauguraciones. Él le resta importancia. Dice que lo importante es «sentar las bases» para una profunda transformación de la ciudad. De momento, entre los asuntos de cierto empaque (aunque no todos sean achacables a su gobierno), hay que citar el último tramo del primer cinturón, el reformado mercado de A Pedra, la piscina de Teis, la nueva sede del Eje Atlántico, la apertura de la playa de A Punta y la provisional Universidad Popular de Asefal.

19 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Entra dentro de la lógica política que los dos primeros años de mandato de un gobierno no sean profusos en inauguraciones. Primero hay que sembrar y luego recoger. Al menos en teoría. A las seis obras o actuaciones mencionadas anteriormente, habría que citar no como inauguraciones pero sí como puestas en marcha importantes la primera piedra del Pau de Navia, la ampliación de la depuradora y la regeneración del río Lagares. El reciente corte de cinta del asilo de Alcabre no cuenta, puesto que no se debe precisamente a la acción del gobierno. En espera Es posible que la tendencia se invierta muy pronto. El BNG apura el Centro de Servicios Comunitarios del Casco Vello, la reforma de la Praza da Princesa y el PSOE, el Museo de Arte Contemporáneo. Si las cosas van bien, entre este año y el que vien será posible poner la primera piedra del segundo cinturón, el Palacio de Congresos de Casa Mar, la Casa das Palabras, el Conservatorio, el Parque Tecnológico de Valadares, la residencia del Meixoeiro y el geriátrico de Barreiro. El papel institucional de Castrillo, de momento, se ha visto reforzado a través de obras que llevan a cabo otras administraciones en Vigo. Algo así va a suceder muy pronto con la apertura de la sede de la Xunta dentro de la operación Abrir Vigo al Mar y quizá con la ampliación del aeropuerto de Peinador. Pero todo esto forma parte del capítulo de proyectos. Lo cierto es que hasta la fecha han habido pocas inauguraciones que contar por parte de la coalición de nacionalistas y socialistas. No es extraño ver como en otros lugares se hace del cierre de un vertedero un acontecimiento de primer orden o de la construcción de un aparcamiento una noticia ciertamente positiva. Aquí, algunas de esas cuestiones han pasado desapercibidas a lo largo de los últimos veinticuatro meses.