«Al comedor no llevamos la religión»

E. VÁZQUEZ PITA VIGO

VIGO

Guadalupe Egido, madre superiora de las Misioneras del Silencio de Vigo premiada por Érguete

10 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La asociación de Ayuda al Toxicómano Érguete concedió su premio Solidaridad Personal a las Misioneras del Silencio. La madre superiora, Guadalupe Egido, recogió el galardón y su discurso conmovió al vicepresidente y ministro de Interior, Mariano Rajoy. -¿Qué le parece la concesión del premio? -Es una sorpresa. Así podemos compartir nuestro conocimiento con otros sobre el problema de la droga. -¿Atienden a muchos toxicómanos? -A bastantes -¿Unas impostoras piden dinero en su nombre? -Sí. Si alguien llama a las puertas es que miente. Las Misioneras del Silencio tenemos prohibido pedir, tener socios y ayudas fijas. Nos financiamos de lo que dicta la providencia. -¿La religión puede ayudar a los drogadictos? -No tenemos la misión de ayudar en ese campo a las personas. No preguntamos nada ni identificamos a esas personas. Llegan, entran, comen, duermen y se van. Si necesitan hablar, estamos dispuestas a oírles. Nosotras no llevamos la religión a las mesas del comedor. Ni siendo religiosas, como somos, hacemos eso. Hay libertad y respeto total. -¿A cuántas personas atienden en el comedor? -El año pasado, prestamos 31.000 servicios de comida, 14.000 alojamientos para hombres y 8.000 para mujeres. Damos más de un centenar de comidas al día. -¿Cuántas misioneras atienden a los pobres? -Esto casi no se lo contesto porque somos tan poquitas, tan poquitas, que da vergüenza decirlo. (se ríe) -¿Unas quince? -(Se ríe) Eso sería una multitud. Trabajamos mucho y no importa el número de personas. Eso es lo de menos. Importa la ilusión con la que se trabaja y el tiempo que se dedique sin horarios.