El INE maneja unas cifras y el Concello, otras bien distintas. El departamento municipal de Estadística está a punto de cerrar el padrón a 1 de enero de 2000. Vigo tiene, según el Ayuntamiento, 292.500 habitantes. Se trata de la mayor población de su historia. Una cifra récord que viene a confirmar que el crecimiento de la ciudad no se ha estancado (aunque sea mucho más moderado que en anteriores décadas). Estamos, pues, cada vez más cerca de alcanzar los 300.000 habitantes. Desde hace una década se utiliza de forma deliberada pero inapropiada, sobre todo por la clase política, para referirse al censo de Vigo. Se trata de una barrera psicológica cargada de simbolismo. Aunque la ciudad es desde hace tiempo la primera de Galicia y la décimotercera de España, existe la sensación generalizada de que superar esa barrera supondría un salto cualitativo. Se marcarían distancias respecto a A Coruña en el contexto autonómico y, en el nacional, se colocaría a la altura de grandes capitales como Córdoba, Mallorca o Valladolid. Para lograrlo, será necesario que las cifras del INE se vayan acercando a las del Concello. No es descabellado. Máxime si se tienen en cuenta estudios demográficos como el de la Fundación Caixa Galicia, que considera a Vigo el municipio gallego con mejores perspectivas de crecimiento.