El grupo socialista decidirá hoy su postura sobre el convenio de La Panificadora. Esa fue la explicación oficiosa a la petición de aplazamiento después de que concejales de este partido negaran inicialmente haberla solicitado. El expediente estuvo los días reglamentarios a disposición de todos los miembros del consello pero el PSOE creyó conveniente incrementar el plazo. Se trata de una circunstancia que se repite con frecuencia. La más reciente tuvo lugar en abril cuando el Bloque tramitó la aprobación de un convenio con Renfe para la reforma de la terminal y su conversión en un nudo de transporte que incluyera estación de autobuses y del tranvía. Carlos Príncipe ofreció días antes una rueda de prensa sobre este asunto para definir su postura y después sus concejales plantearon objecciones en la reunión de la Gerencia. La solución final consistió en pedir a Renfe que uno de sus técnicos explicara en persona al consello los planteamientos de la empresa ferroviaria. Tal encuentro está pendiente de fecha. Golpe de fuerza de Castrillo Algo parecido ocurrió con las licencias de Carrefour y Sensat. La del centro comercial llevaba dos años de espera y dos meses adiccionales desde que fue por primera vez a la Gerencia. El parón en este asunto es aplicable tanto al PSOE como a PP y Manuel Soto, y sólo concluyó tras concederla el alcalde directamente tras retirar temporalmente la delegación de competencias a la Gerencia de Urbanismo. De la misma manera consiguieron la licencia los promotores del hotel en la finca Sensat. Quizás escamado por unos precedentes que conoce a la perfección, Xabier Toba declaró al finalizar la reunión que el convenio de La Panificadora volverá al consello la próxima semana «y que cada cual vote lo que quiera». Tras casi dos décadas de proyectos desechados el responsable de Urbanismo se muestra satisfecho del convenio negociado con los propietarios. Sus principales características son la conservación de los viejos silos, que desaparecían en tres estudios de detalle rechazados en los últimos doce años, y la rebaja de la altura máxima de los bloques de 16 y 12 plantas a sólo 7.