Horacio Gómez y Carlos Príncipe coinciden en que desde el Concello no se ha afrontado el problema de Balaídos. Durante más de un año se habló del traslado a Navia (e incluso se llegó a hablar ya de un concurso de ideas por parte del alcalde y del conselleiro José Cuiña), pero todo quedó en agua de borrajas. El concejal del Partido Popular y nuevo jefe de la oposición, José Manuel Figueroa, planteó recientemente a los socialistas la posibilidad de que sean ellos los que asuman el proyecto. «Si el pleno me faculta para ello, no tengo ningún problema», señaló ayer Carlos Príncipe. Desde el departamento de Nuevos Proyectos se ha hecho cargo de la construcción del auditorio en el viejo edificio de Casa Mar, el estudio de viabilidad del metro ligero, el Museo de Arte Contemporáneo en los antiguos juzgados y la Casa das Palabras en Samil. Para algunas de estas obras, Carlos Príncipe logró el apoyo del conselleiro de Política Territorial José Cuiña. Éste se mostró en su momento dispuesto a dar financiación de la Xunta para el traslado del estadio de Balaídos a Navia, pero más tarde se echó atrás y dijo que debería ser el Celta, como sociedad anónima, quien buscase el dinero. Príncipe piensa, igual que Lois Castrillo, que el Concello de Vigo no debe poner ni una peseta para la operación. Sin embargo, entiende que la cesión temporal de patrimonio municipal es una buena solución.